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Volumen 11, número 1,
enero de 2008
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Ácido zoledrónico: Asociación de su uso con insuficiencia renal
Traducido por Boletín Fármacos de: Renal impairment with zoledronic acid,
Aust Adv Drug Reactions Bull Oct 2007;26(5):18-19
Bifosfonatos: Asociación con dolor musculoesquelético grave. EE.UU.
Traducido y editado por Boletín Fármacos de: FDA MedWatch. Information on
Bisphosphonates (marketed as Actonel, Actonel+Ca, Aredia, Boniva, Didronel,
Fosamax, Fosamax+D, Reclast, Skelid, and Zometa). Jan 7, 2008; Wang Shilrey
S, Osteoporosis drugs can cause bone-crushing pain, The Wall Street
Journal, 7 de enero de 2008.
ISRS pueden tener interacciones peligrosas con otros fármacos
Traducido por Boletín Fármacos de: SSRIs Can Have Dangerous Interactions
with Other Drugs, Worst Pills Best Pills Newsletter, enero de 2008.
Rimonabant:
Su uso se asocia con depresión y ansiedad
Reinberg S, HealthDay News, 15 de noviembre de 2007
Rosiglitazona (Avandia): Otro estudio identifica riesgos cardíacos
Traducido por Boletín Fármacos de: Stephanie Saul, Another study finds Heart
risks in a diabetes drug, The New York Times, 12 de diciembre de
2007.
Tiazolidindionas y disminución de la densidad mineral ósea
Traducido por Boletín Fármacos de: Thiazolidinediones and reduced bone
density. Aust Adv Drug Reactions Bull 2007;26(5):18.
Venlafaxina (Effexor): Ancianos pueden tener niveles bajos de sodio en
sangre con este antidepresivo
Traducido por Boletín Fármacos de: Older Adults May Have Low Blood Sodium
Levels When Using the Antidepressant Venlafaxine (Effexor), Worst Pills
Best Pills Newsletter, agosto de 2007.
Warfarina
(Coumadin): Interacciones farmacológicas
Traducido por Boletín Fármacos de: Drug Interactions: Warfarin (Coumadin),
Worst Pills, Best Pills Newsletter, diciembre de 2007.
Interacciones dañinas entre el tabaco y los
fármacos prescritos
Traducido por Boletín Fármacos de: Harmful Interactions Between Smoking and
Prescription Drugs, Worst Pills Best Pills Newsletter, noviembre de 2007.
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Ácido zoledrónico: Asociación de su uso con insuficiencia renal
Traducido por Boletín Fármacos de: Renal impairment with zoledronic acid,
Aust Adv Drug Reactions Bull Oct 2007;26(5):18-19.
El riesgo de deterioro de la función renal asociado con bifosfonatos
intravenosos administrados a una velocidad de infusión rápida es bien
conocido. ADRAC ha recibido pocas notificaciones de insuficiencia o
deterioro de la función renal asociados al uso de pamidronato y los
bifosfonatos orales risedronato y alendronato, pero sí hay un número
significativo de notificaciones el ácido zoledrónico (31, de un total de 268
notificaciones, para este fármaco). Si bien el deterioro de la función renal
con ácido zoledrónico (Zometa) generalmente fue agudo, en muchos casos no
pareció relacionarse con una velocidad de infusión rápida.
Las 31 notificaciones asociadas al uso de ácido zoledrónico, relatan tanto
insuficiencia renal (16) como deterioro de la función renal (15). Fue el
único fármaco sospechoso en 20 de los 31 informes. En tres de las
notificaciones se describió nefritis intersticial. Las edades oscilaron
entre los 44 y los 88 años (media 63 años). El tiempo de inicio, en
alrededor de dos tercios de los informes, fue entre 1 y 3 meses luego de
comenzado el tratamiento con ácido zoledrónico. En la mayor parte de los
casos no se supo o no se especificó la información sobre la evolución.
El ácido zoledrónico se estaba utilizando para varias indicaciones, siendo
el mieloma múltiple (13 casos) la patología más frecuente, y luego cáncer de
mama (5), cáncer de próstata (4), plasmacitoma, melanoma maligno, la
osteoporosis, metástasis óseas y osteomielitis (1 caso cada uno). En sólo 4
de las notificaciones no se especificaba el motivo de su uso.
La sección Precauciones de la información del producto Zometa, incluye
amplia información sobre la necesidad de realizar un seguimiento de la
función renal y su uso en pacientes con antecedentes de insuficiencia renal.
También proporciona información detallada sobre los factores de riesgo para
eventos adversos renales que incluyen deshidratación, deterioro de la
función renal preexistente, varios ciclos de tratamiento con bifosfonatos,
como también el uso de otros fármacos nefrotóxicos, o la utilización de un
tiempo de infusión menor a los 15 minutos. La ocurrencia de deterioro de la
función renal e insuficiencia renal, se menciona en el apartado de
Reacciones adversas como frecuentes (1-10%) y poco frecuentes (0,1-1%),
respectivamente.
En varios casos, la aparición retrasada de la toxicidad renal sugiere que la
deficiencia no guarda relación con la velocidad de infusión, aunque las
condiciones en las que se utiliza el ácido zoledrónico pueden predisponer a
la insuficiencia renal. En muchas de las notificaciones se describen
pacientes con antecedentes de insuficiencia renal, y el uso de ácido
zoledrónico en el mieloma múltiple también es un factor de confusión.
ADRAC recuerda a los prescriptores de bifosfonatos que deben prestar mucha
atención a los factores de riesgo de insuficiencia renal y que se atengan
estrictamente a las instrucciones de utilización.
Referencia:
Zometa product information. Novartis Pharmaceuticals Australia Pty Ltd (versión
con fecha de febrero, 2006)
(principio de página...)
(regresa a advierten...)
Bifosfonatos: Asociación con dolor musculoesquelético grave. EE.UU.
Traducido y editado por Boletín Fármacos de: FDA MedWatch. Information on
Bisphosphonates (marketed as Actonel, Actonel+Ca, Aredia, Boniva, Didronel,
Fosamax, Fosamax+D, Reclast, Skelid, and Zometa). Jan 7, 2008; Wang Shilrey
S, Osteoporosis drugs can cause bone-crushing pain, The Wall Street
Journal, 7 de enero de 2008.
La FDA informó de la posibilidad de dolor óseo, articular y/o muscular grave
y algunas veces incapacitante en los pacientes que toman bifosfonatos.
Aunque el dolor musculoesquelético grave se incluye en la información para
la prescripción en todos los productos con bifosfonatos, los profesionales
de salud pueden no asociar el consumo de bifosfonatos y dolor
musculoesquelético grave lo que puede retrasar el diagnóstico, prolongar el
dolor y la necesidad de utilizar analgésicos.
El dolor musculoesquelético grave puede ocurrir en un periodo de días, meses,
o años después de iniciar el tratamiento con bifosfonatos. Algunos pacientes
han comunicado un alivio completo de los síntomas después de suspender el
tratamiento con bifosfonatos, mientras que otros han comunicado resolución
lenta o incompleta. Los factores de riesgo y la incidencia del dolor
musculoesquelético grave asociados a bifosfonatos son desconocidos.
Este dolor musculoesquelético grave contrasta con la respuesta de fase aguda
caracterizada por fiebre, escalofríos, dolor óseo, mialgias y artralgias,
que a veces acompaña a la administración inicial de bifosfonatos
intravenosos y que puede ocurrir con la exposición inicial a las formas
orales de administración semanal o mensual. Los síntomas relacionados con la
respuesta de fase aguda tienden a resolverse en algunos días con el uso
continuo del medicamento.
Los medicamentos contra la osteoporosis de este grupo incluyen Fosamax (alendronato,
Merck), Actonel (risedronato, Procter & Gamble) y Zometa (zoledronic,
Novartis).
En los pacientes que presentan estos síntomas, los profesionales de la salud
deben considerar si el uso de bisfosfonatos puede ser la causa del dolor
musculoesquelético grave y evaluar la interrupción temporal o permanente del
medicamento.
(principio de página...)
(regresa a advierten...)
ISRS pueden tener interacciones peligrosas con otros fármacos
Traducido por Boletín Fármacos de: SSRIs Can Have Dangerous Interactions
with Other Drugs, Worst Pills Best Pills Newsletter, enero de 2008.
Millones de americanos toman cada año inhibidores selectivos de la
recaptación de serotonina (ISRS) para el tratamiento de la depresión, el
síndrome obsesivo compulsivo y otras enfermedades psiquiátricas.
Sólo en 2006, se vendieron 70 millones de recetas de ISRS en EE.UU. Dos de
estos fármacos estuvieron entre los 10 fármacos más recetados de ese año:
Lexapro [escitalopram] (5º) y Zoloft [sertralina] (10º).
En EE.UU. se comercializan seis ISRS: escitalopram (Lexapro), citalopram (Celexa),
fluoxetina (Prozac), fluvoxamina (Luvox), paroxetina (Paxil) y sertralina
(Zoloft). A menudo estos fármacos se toman con otros medicamentos, por lo
que es importante reconocer las interacciones farmacológicas potencialmente
peligrosas.
¿Todos los ISRS interaccionan de la misma forma con otros medicamentos?
No. Los diferentes ISRS tienen interacciones cinéticas distintas que se
producen cuando un fármaco hace que el nivel de otro fármaco en sangre sea
anormalmente alto o bajo.
El ISRS que tiene mayor probabilidad de producir una interacción
farmacológica cinética es la fluvoxamina porque inhibe varias de las enzimas
metabolizadoras de importantes fármacos, como CYP1A2, CYP2C9, CYP2C19 y
CYP3A4. La mayoría de los medicamentos se degradan por una o más de estas
enzimas, por lo que es virtualmente imposible que una persona que tome
fluvoxamina no experimente interacciones farmacológicas cuando toma también
otros medicamentos, lo cual resulta en un nivel anormalmente alto en sangre
de estos fármacos.
La única enzima metabolizadora de fármacos sobre la cual fluvoxamina parece
que tiene poco efecto es CYP2D6, pero otros ISRS como fluoxetina y
paroxetina inhiben de forma clara las funciones de esa enzima.
Los otros tres ISRS sólo tienen efectos suaves o ningún efecto sobre las
enzimas metabolizadoras de fármacos y es menos probable que produzcan
interacciones cinéticas.
El Cuadro 1 muestra las enzimas afectadas por cada ISRS y el diferente grado
de interacciones cinéticas de estos fármacos. Los ISRS que tienen menos
probabilidad de producir una interacción cinética son citalopram,
escitalopram y sertralina porque tienen un efecto débil sobre únicamente una
enzima de las que metabolizan los fármacos. Sin embargo, estos fármacos no
son necesariamente los ISRS de elección, especialmente si el paciente no
toma ningún otro fármaco o el ISRS específico no interacciona con los
fármacos que toma el paciente.
Tabla 1. Riesgo de interacciones cinéticas con ISRS
|
ISRS |
Enzima inhibida
por ISRS |
Riesgo de
interacción cinética general |
|
Citalopram (Celexa) |
CYP2D6 (débil) |
Bajo |
|
Escitalopram (Lexapro)* |
CYP2D6 (débil) |
Bajo |
|
Fluoxetina (Prozac) |
CYP2D6, CYP2C19,
CYP3A4 (débil) |
Medio-alto |
|
Fluvoxamina (Fluvox) |
CYP1A2, CYP2C9,
CYP2C19, CYP3A4 |
Alto |
|
Paroxetina (Paxil) |
CYP2D6 |
Medio |
|
Sertralina (Zoloft) |
CYP2D6 (débil) |
Bajo |
* Fármaco con la recomendación de “No utilizar”
en Worst Pills, Best Pills
¿El efecto de los ISRS produce otro tipo de
interacciones farmacológicas?
Sí. El efecto deseado de los ISRS es el aumento del nivel de serotonina en
el cerebro. Por desgracia, esta acción puede resultar en un exceso de
serotonina en cualquier parte del organismo, especialmente si el ISRS se
utiliza junto con otros fármacos que también pueden aumentar los niveles de
serotonina (estas interacciones se engloban en la categoría de
“Interacciones farmacológicas” descritas en el número de noviembre de 2007
de Worst Pills, Best Pills News).
Todos los ISRS tienen efectos similares sobre los niveles de serotonina,
pero sus interacciones relacionadas con las serotonina varían. Algunas de
las interacciones farmacológicas relacionadas con la serotonina de los ISRS
conllevan un riesgo para la vida, mientras que otras son menos peligrosas (ver
Cuadro 2, que enumera tanto las interacciones cinéticas como las
relacionadas con la serotonina).
El peligro principal del aumento de los niveles de serotonina es un efecto
secundario llamado “síndrome serotoninérgico”, un síndrome raro pero grave
que se produce cuando el fármaco interacciona de forma que se crea demasiada
serotonina en el organismo. En su forma leve, este síndrome puede ser
simplemente una molestia. En los casos graves, pueden producirse crisis
comiciales, coma y fallecimiento. Entre los síntomas del síndrome
serotoninérgico grave se incluyen espasmos musculares, rigidez muscular,
temblores, reflejos sobreactivos, fiebre, sudoración, escalofríos, confusión
y agitación.
¿Hay algún antidepresivo disponible que produzca menos interacciones
farmacológicas que los ISRS?
Sí. En conjunto, los antiguos antidepresivos tricíclicos como amoxapina (Asendin),
desipramina (Norpramin), doxepina (Sinequan), imipramina (Tofranil),
nortriptilina (Aventyl), protriptilina (Vivactil) y trimipramina (Surmontil)
tienen menos interacciones farmacológicas que los ISRS. A diferencia de los
ISRS, generalmente los antidepresivos tricíclicos no inhiben las enzimas
metabolizadoras de fármacos.
Sin embargo, algunos antidepresivos tricíclicos tienen más efectos
secundarios que los ISRS. Un ejemplo lo constituye amitriptilina (Elavil),
desde hace mucho tiempo con la recomendación de “No utilizar” en Worst
Pills, Best Pills, que produce más efectos secundarios dañinos que cualquier
otro fármaco en su familia.
Lo que puede hacer
Los pacientes que necesiten antidepresivos ISRS y estén en tratamiento con
otros fármacos deben proporcionar a su facultativo y/o farmacéutico una
lista completa de los fármacos que toma para evitar las interacciones
farmacológicas dañinas.
Los pacientes que toman ISRS deben comentar a su médico si han desarrollado
algún síntoma del síndrome serotoninérgico. Esto es especialmente importante
si los pacientes desarrollan varios síntomas del síndrome serotoninérgico.
Cuadro 2. Fármacos con interacciones
documentadas con ISRS
|
Fármacos |
Efecto secundarios al
utilizarse con ISRSa |
|
Alprazolam (Xanax)b
|
Aumento del riesgo de toxicidad por alprazolam
con fluoxetina y fluvoxamina |
|
Aripiprazol
(Abilify)c
|
Aumento del riesgo de toxicidad por aripiprazol
con fluoxetina y paroxetina |
|
Atomoxetina (Strattera)c
|
Aumento del
riesgo de toxicidad por atomexetina con fluoxetina y paroxetina |
|
Buspirona
(Buspar) |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Cafeína
|
Aumento del
efecto de cafeína con fluvoxamina |
|
Carbamazepina (Tegretol) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por carbamazepina con fluoxetina y
posiblemente paroxetina |
|
Clomipramina
(Anafranil) |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Clozapina
(Clozaril)d
|
Aumento del riesgo de la toxicidad por clozapina
con fluoxetina o fluvoxamina |
|
Codeína
|
Posible
descenso del efecto analgésico de codeína, especialmente con
fluoxetina y paroxetina |
|
Desipramina
(Norpramin) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por desipramina con fluoxetina y paroxetina |
|
Dextrometorfano (Delsym)*
|
Posible aumento del riesgo de síndrome
serotoninérgico, especialmente con fluoxetina o paroxetina |
|
Diazepam
(Valium)*
|
Aumento del
riesgo de la toxicidad por diazepam con fluoxetina y fluvoxamina |
|
Ergotamina |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico, especialmente
con fluvoxamina |
|
Imipramina
(Tofranil) |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Itraconazol
(Sporanox)e
|
Posible aumento del riesgo de toxicidad por
fluoxetina |
|
Linezolid
(Zyvox) |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Litio
(Lithobid) |
Posible
riesgo de toxicidad por litio o de síndrome serotoninérgico |
|
Meperidina
(Demerol) |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Metadona
(Methodose) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por metadona con fluvoxamina |
|
Metoclopramida (Reglan) |
Posible
aumento del riesgo de toxicidad por metoclopramida con
fluoxetina |
|
Mexiletina (Mexitil) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por mexiletina con fluvoxamina |
|
Mirtazapina (Remeron) |
Posible
aumento del riesgo de toxicidad por mirtazapina o de síndrome
serotoninérgico |
|
AINEs (ver
lista a continuación)f |
Aumento del riesgo de hemorragia gastrointestinal |
|
Olanzapina (Zyprexa) |
Posible
aumento del riesgo de toxicidad por olanzapina con fluoxetina y
fluvoxamina |
|
Fenelzina
(Nardil) |
Riesgo de
síndrome serotoninérgico fatal: EVITAR COMBINACIÓN |
|
Fenitoína
(Dilantin) |
Aumento del
riesgo de la toxicidad por fenitoína con fluoxetina o
fluvoxamina. |
|
Propafenona
(Rhythmol) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por propafenona con fluoxetina o paroxetina. |
|
Quinidina
(Quinidex) |
Posible
aumento del riesgo de toxicidad por quinidina con fluvoxamina |
|
Ramelteon
(Rozerem)g |
Aumento marcado de los niveles de ramelteon con
fluvoxamina: EVITAR COMBINACIÓN |
|
Rasagilina
(Azilect) |
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Sibutramina
(Meridia)*
|
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Tacrina (Cognex)* |
Aumento del
riesgo de toxicidad por tacrina con fluvoxamina |
|
Teofilina
|
Aumento del
riesgo de toxicidad por teofilina con fluvoxamina: EVITAR
COMBINACIÓN |
|
Tioridazina
(Mellaril)*
|
Riesgo grave
de arritmias cardiacas con fluoxetina, fluvoxamina o paroxetina:
EVITAR COMBINACIÓN |
|
Tizanidina (Zanaflex) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por tizanidina con fluvoxamina: EVITAR
COMBINACIÓN |
|
Tramadol
(Ultram)*
|
Posible
aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico |
|
Triptanos
(ver lista a continuación)h |
Aumento del riesgo de síndrome serotoninérgico,
pero muchas personas han tomado ISRS y triptanos sin desarrollar
síntomas de síndrome serotoninérgico |
|
Tranilcipromina (Parnate) |
Riesgo de
síndrome serotoninérgico fatal: EVITAR COMBINACIÓN |
|
Trazodona
(Desyrel) |
Aumento del
riesgo de toxicidad por trazodona con fluoxetina o paroxetina. |
|
Warfarina
(Coumadin) |
Posible
aumento del riesgo de hemorragia |
|
*
Recomendación “No utilice” en Worst
Pills, Best Pills.
a
Las
interacciones basadas en informes de casos o interacciones
aisladas mal documentadas no se incluyen en la tabla.
b Recomendación
“No utilice” (excepto para trastorno del pánico) en
Worst Pills, Best Pills.
c Recomendación
“No utilice” hasta 2010 en Worst Pills,
Best Pills.
d
Último
fármaco de elección en Worst Pills,
Best Pills.
e Recomendación
“No utilice” (excepto para infecciones fúngicas graves) en
Worst Pills, Best Pills
f Entre
los AINEs se incluyen diclofenaco (Voltaren), diflunisal (Dolobid),
etodolaco (Lodine), fenoprofeno (Nalfon), flurbiprofeno (Ansaid),
ibuprofeno (Motrin, Advil), indometacina (Indocin), ketoprofeno
(Orudis), ketorolaco (Toradol), meclofenamato (Meclomen),
meloxicam (Mobic), nabumetona (Relafen), naproxeno (Aleve),
oxaprozina (Daypro), piroxicam (Feldene), sulindac (Clinoril),
tolmetin (Tolectin).
g Recomendación
“No utilice” hasta 2012 en Worst Pills,
Best Pills.
h Entre
los triptanos se incluyen almotriptán (Axert), eletriptán (Relpax),
frovatriptán (Frova), naratriptán (Amerge), rizatriptán (Maxalt),
sumatriptán (Imitrex), zolmitriptán (Zomig). |
(principio de página...)
(regresa a advierten...)
Rimonabant:
Su uso se asocia con depresión y ansiedad
Reinberg S, HealthDay News, 15 de noviembre de 2007
Las personas que toman el medicamento para perder peso rimonabant se
enfrentan a riesgos de depresión y ansiedad graves, según informan
investigadores daneses. Los expertos advierten que no se debe recetar el
fármaco a los pacientes que ya están deprimidos
El hallazgo confirma una recomendación realizada por un panel de la FDA de
rechazar la utilización del fármaco para los que quieren adelgazar debido a
la preocupación de que el medicamento puede provocar un aumento de los
pensamientos suicidas entre algunos usuarios. Anteriormente, la FDA había
rechazado la posibilidad de que el fármaco se utilizase como apoyo para
ayudar a dejar de fumar.
“Hasta este momento, ha habido controversia sobre los índices y gravedad de
los efectos adversos psiquiátricos con rimonabant”, anotó el Dr. Philip
Mitchell, director de la Facultad de psiquiatría de la Universidad de Nueva
Gales del Sur de Sídney, Australia, y coautor de un editorial que acompaña
el estudio.
Esta es la primera revisión que examina los índices de síntomas
psiquiátricos graves con rimonabant (Acomplia), y según Mitchell los
síntomas suficientemente graves para que los pacientes descontinúen el
tratamiento.
Los hallazgos aparecen en la edición del 17 de noviembre de The Lancet.
En el metanálisis, el Dr. Arne Astrup, del departamento de nutrición humana
de la Universidad de Copenhague, recolectó datos sobre más de 4.100
pacientes inscritos en cuatro ensayos clínicos. Los ensayos comparaban el
rimonabant (20 mg diarios) con un placebo.
Los investigadores encontraron que las personas que tomaban rimonabant sí
perdían peso (unas 15 libras, casi 7 kilos), en comparación con los que
recibían el placebo.
Sin embargo, los que tomaban rimonabant también eran cuarenta por ciento más
propensos a tener una reacción adversa que aquellos que no lo tomaban. De
hecho, los que tomaban rimonabant eran 2,5 veces más propensos a dejar de
tomar el medicamento debido a depresión y tres veces más propensos a dejar
de tomarlo debido a ansiedad, en comparación con las personas que tomaban el
placebo.
“Nuestros hallazgos sugieren que veinte miligramos diarios de rimonabant
aumentan el riesgo de eventos psiquiátricos como trastornos de ánimo
deprimido y ansiedad, a pesar de que un estado de ánimo deprimido era un
criterio de exclusión en estos ensayos”, señaló el equipo de Astrup. “Junto
con el hallazgo reciente de la FDA de un aumento en el riesgo de suicidio
durante el tratamiento con rimonabant, recomendamos un aumento en la
vigilancia de los médicos a estas reacciones psicóticas potencialmente
graves”.
Mitchell anotó que la depresión es común en las personas que tienen
sobrepeso y son obesas, y que es algo que los médicos tienen que tener en
cuenta cuando recetan medicamentos para perder peso.
“Este aumento en el riesgo de depresión y ansiedad es un importante tema a
tener en cuenta cuando se evalúa la seguridad del tratamiento de la obesidad,
pues los pacientes obesos ya están en mayor riesgo de depresión incluso
antes del tratamiento”, señaló Mitchell.
En cuanto al rimonabant, Mitchell considera que los médicos deben considerar
medicamentos alternativos para perder peso para las personas que están
deprimidas. “Si alguien usa rimonabant, se debe monitorear de cerca de los
pacientes por si aparecen síntomas depresivos y/o pensamientos suicidas”,
añadió.
En junio, el fabricante de rimonabant, Sanofi-Aventis, aseguró en una
declaración que a pesar de la decisión de la FDA, el laboratorio “tiene
confianza en el balance riesgo-beneficio de los 20 mg de rimonabant cuando
se utilizan en la población apropiada”.
Otro experto dijo que se necesitan más datos sobre la seguridad del
rimonabant.
“El rimonabant es potencialmente beneficioso para algunos pacientes, pero
realmente necesitamos datos a largo plazo que demuestren reducciones en las
comorbilidades importantes relacionadas con la obesidad, como ataque
cardiaco, accidente cerebrovascular, apnea del sueño y/o mortalidad, para
estar completamente seguros”, apuntó el Dr. Raj Padwal, profesor asistente
de medicina general interna en la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá.
Padwal añadió que el fármaco tiene que evitarse en cualquiera que tenga un
trastorno del estado de ánimo. “Debido a que muchas personas que tienen
problemas de peso sufren de depresión, muchos de ellos no pueden utilizarlo.
En los individuos restantes en los que se usa el fármaco, tanto el médico
como el paciente deben ser conscientes del riesgo de un trastorno del ánimo
y monitorizar en consecuencia”, aconsejó.
En un estudio relacionado que aparece en la edición del 16 de noviembre de
la British Medical Journal, el equipo de Padwal encontró que los que
utilizan de forma continuada medicamentos para perder peso como orlistat (Xenical),
sibutramina (Meridia) y rimonabant experimentaban pérdidas de peso sólo
modestas, de menos de cinco kilos (once libras) lo que representaba menos
del cinco por ciento de su peso corporal total.
El equipo de Padwal también notó que el Reino Unido, el National Institute
for Clinical Excellence recomienda dejar de usar los medicamentos para
perder peso si no se ha perdido el cinco por ciento del peso corporal total
después de tres meses.
En un comentario sobre el estudio de Padwal, el Dr. Gareth Williams, decano
de la Facultad de medicina y odontología en la Universidad de Bristol en el
Reino Unido, escribió en un editorial acompañante que “vender medicamentos
contra la obesidad sin receta perpetuará el mito de que la obesidad puede
solucionarse tragándose una pastilla y podría socavar aún más los esfuerzos
por promover una vida sana, que es el único escape a largo plazo para la
obesidad”.
Nota de los editores:
Los artículos a los que hace referencia la nota son: Christensen R et al.,
Efficacy and safety of the weight-loss drug rimonabant: a meta-analysis of
randomised trials, Lancet 2007;370:1706-13; y Rucker D et al., Long
term pharmacotherapy for obesity and overweight: updated meta-analysis
BMJ 2007;335:1194-9.
(principio de página...)
(regresa a advierten...)
Rosiglitazona (Avandia): Otro estudio identifica riesgos cardíacos
Traducido por Boletín Fármacos de: Stephanie Saul, Another study finds Heart
risks in a diabetes drug, The New York Times, 12 de diciembre de
2007.
Un análisis independiente de miles de personas mayores que tienen diabetes
documentó que los tratados con Avandia tenían un riesgo más elevado de
sufrir un ataque de corazón y de morir.
Este hallazgo se publicó en diciembre en la revista de la Asociación Médica
Americana [a] y podría reavivar el debate sobre si Avandia, un tratamiento
controversial para la diabetes tipo 2, debería permanecer en el mercado.
Estudios anteriores establecieron vínculos semejantes entre Avandia y los
riesgos para el corazón.
Este estudio que se acaba de publicar concluye que los diabéticos tratados
con Avandia tienen, comparado con los que utilizan otros antidiabéticos
orales, un riesgo el 60% superior de sufrir una insuficiencia cardiaca, el
40% superior de sufrir un ataque cardiaco y el 30% superior de morir.
El autor principal del estudio, la Dra. Lorraine L Lipscombe del Instituto
de Ciencias de Evaluación Clínica de Toronto, un organismo no gubernamental
que evalúa tratamientos, dijo “nuestro estudio sugiere que al menos entre la
población de alto riesgo, el daño es superior a los beneficios.”
El estudio incluyó a 159.000 personas de 65 años y más que habían recibido
tratamiento para la diabetes tipo 2 a través del sistema gubernamental de
salud de Ontario y analizó la utilización de medicamentos y su impacto en la
salud. De estos pacientes, 2.268 habían recibido tratamiento con Avandia.
La Dra. Lipscombe dijo que los resultados sugieren que por cada 100 personas
que reciban tratamiento con Avandia durante un periodo de cuatro años habrá
cinco muertes, cuatro ataques cardiacos, y tres episodios de insuficiencia
cardiaca adicionales.
Por tratarse de un estudio observacional retrospectivo – que utiliza
historias clínicas de pacientes reales – los hallazgos tienen menos fuerza
que si se tratase de un ensayo clínico controlado con placebo donde se hace
una selección muy cuidadosa de los participantes para que los dos grupos
sean comparables. Pero las conclusiones del estudio son parecidas a las que
el año pasado obtuvieron el Dr. Steven E. Nissen y sus colegas de Cleveland
Clinic.
Las ventas de este medicamento, que eran de US$3.400 millones a nivel
mundial, se han reducido mucho desde que el Dr. Nissen publicó su artículo
en el New England Journal of Medicine. El metanálisis que realizó el Dr.
Nissen sugirió que los pacientes tratados con Avandia tenían un aumento del
riesgo de sufrir un ataque cardiaco del 42%. Este análisis generó
controversia con GlaxoSmithKline, el productor del medicamento, que insistía
en que el Dr. Nissen había exagerado los riesgos del mismo.
La FDA realizó una revisión en noviembre y concluyó que la evidencia contra
el medicamento era inconclusa; y si bien permitió que se siguiera
comercializando el producto, exigió a la compañía que pusiera una
advertencia de caja negra en la etiqueta.
El Dr. Nissen dijo que los resultados del nuevo estudio podrían animar a la
FDA a tomar medidas diferentes, y dijo “A medida que se acumula evidencia de
que Avandia tiene este problema y que puede tener consecuencias muy serias,
como el ataque cardiaco y la muerte, se pone mucha presión sobre la FDA para
que haga más”.
La FDA emitió un comunicado el martes que entre otras cosas decía “Este
estudio nuevo no cambia las recomendaciones de la FDA”. “La información que
la FDA solicitó que se incluyera en el reciente cambio al etiquetado sigue
siendo válida – la información es inconclusa y hemos añadido una advertencia
de caja negra en la etiqueta alertando a los profesionales y a los pacientes
sobre este riesgo potencial para que tengan en cuenta esta información al
prescribir a un paciente determinado”.
GlaxoSmithKline dijo que el análisis no era válido porque los pacientes que
en el estado de Ontario reciben Avandia suelen ser los que no han respondido
a otros tratamientos. Tienden a ser pacientes más enfermos con un riesgo más
elevado de presentar problemas cardiovasculares. La declaración de Glaxo
decía “en el análisis de los datos y las conclusiones del estudio no se ha
corregido esta diferencia.”
Las autoridades canadienses han permitido que se siga haciendo propaganda
del medicamento, pero han prohibido que se utilice Avandia en algunos
pacientes.
Nota de los editores:
Hace referencia al siguiente artículo: Lipscombe LL et al.,
Thiazolidinediones and Cardiovascular Outcomes in Older Patients With
Diabetes, JAMA 2007;298 2634-2643. Se puede ver una traducción del
resumen en el apartado Revista de revistas de esta misma Sección Advierten.
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Tiazolidindionas y disminución de la densidad mineral ósea
Traducido por Boletín Fármacos de: Thiazolidinediones and reduced bone
density. Aust Adv Drug Reactions Bull 2007;26(5):18.
Las tiazolidinadionas incluyen a rosiglitazona (Avandia y Avandamet) y
pioglitazona (Actos). Estos medicamentos actúan aumentando la sensibilidad a
la insulina y se prescriben ampliamente para el tratamiento de la diabetes
mellitus tipo II. Evidencias recientes indican que las tiazolidindionas se
asocian con un mayor riesgo de fracturas periféricas en mujeres
posmenopáusicas.
El estudio ADOPT [1] fue un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, de
grupos paralelos que siguió la progresión de 4.360 pacientes recientemente
diagnosticados con diabetes mellitus, durante una mediana de 4 años. La
incidencia de fracturas en mujeres que tomaban rosiglitazona fue 9,3% (2,7
pacientes por 100 años-paciente), en comparación con 5,1% (1,5 pacientes por
100 años paciente) de las que recibieron metformina y 3,5% (1,3 por 100 años
paciente) de las que recibieron glibenclamida. La mayor parte de las
fracturas en estas pacientes se localizaron en húmero, mano o pie. La
incidencia de fracturas de cadera o de columna vertebral en mujeres y la
incidencia de fracturas en hombres fueron similares en los 3 grupos de
tratamiento.
Una revisión, llevada a cabo por el Eli Llily para evaluar el riesgo de
fractura en pacientes tratados con pioglitazona durante al menos 3,5 años,
también encontró una mayor incidencia de fracturas entre las que tomaban
pioglitazona que en aquellas que habían recibido otro fármaco. No se
encontró un aumento del riesgo de fractura en hombres.
Los fabricantes de rosigltazona [2] y pioglitazona [3] actualizaron los
documentos de información sobre estos medicamentos, y difundieron cartas a
los profesionales de la salud describiendo esta información.
El mecanismo por el cual aumenta el riesgo de fractura se evaluó en un
estudio de 14 semanas, que incluyó 50 mujeres postmenopáusicas en buen
estado de salud en Nueva Zelanda [4]. Este estudio mostró reducciones en los
marcadores de formación ósea en las mujeres que toman rosiglitazona, 8 mg/día,
comparado con las mujeres que tomaban placebo. Estos cambios se hicieron
evidentes después de 4 semanas y persistieron durante todo el estudio.
También se observaron pequeñas reducciones de la densidad ósea de la cadera
y la columna lumbar en las mujeres que toman rosiglitazona.
La significación clínica de estos hallazgos recientes aún no ha sido
determinada. Sin embargo, el riesgo de fractura debe considerarse para todos
los pacientes, especialmente en las mujeres, que están tomando o que están
considerando comenzar tratamiento con tiazolidindionas. Para estos pacientes,
como para todos los pacientes con diabetes mellitus tipo 2, se debe prestar
atención a la evaluación y el mantenimiento de la salud ósea de acuerdo a
los estándares actuales.
Referencias:
1. Kahn S et al. Glycemic durability of rosiglitazone, metformin, or
glyburide monotherapy. NEJM 2006;355:2427-43.
2. GlaxoSmithKline Australia Pty Ltd: Avandia, Avandamet.
3. Eli Lilly Australia: Actos.
4. Grey A et al. The peroxisome-proliferator-activated receptor-gamma
agonist rosiglitazone decreases bone formation and bone mineral density in
healthy postmenopausal women: a randomized, controlled trial. J Clin
Endocrin Metab 2007;92:1305-1310.
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Venlafaxina (Effexor): Ancianos pueden tener niveles bajos de sodio en
sangre con este antidepresivo
Traducido por Boletín Fármacos de: Older Adults May Have Low Blood Sodium
Levels When Using the Antidepressant Venlafaxine (Effexor), Worst Pills
Best Pills Newsletter, agosto de 2007.
Este efecto secundario también se produce con otros fármacos de la familia
de los antidepresivos ISRS como fluoxetina (Prozac) o paroxetina (Paxil).
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No
interrumpa el tratamiento con venlafaxina sin consultar con su
médico.
|
Los pacientes ancianos deben someterse a exámenes periódicos para comprobar
su nivel de sodio en sangre si reciben tratamiento con el antidepresivo
venlafaxina (Effexor), según recomienda una publicación médica australiana
de prestigio.
En un artículo de mayo de 2007, investigadores australianos describieron su
estudio de 58 pacientes de más de 65 años que acudieron de forma consecutiva
a una consulta médica. El estudio pretendía determinar la frecuencia de
niveles bajos de sodio (hiponatremia) en pacientes tratados con venlafaxina.
De los 58 pacientes analizados, 10 (17,2%) desarrollaron hiponatremia. De
estos 10 pacientes, cinco se excluyeron y no se les dio seguimiento durante
los seis meses del estudio por presentar problemas de salud graves, por la
presencia de otros efectos secundarios atribuibles a los antidepresivos o
por atrición del paciente.
Normalmente, los niveles bajos de sodio sérico se desarrollan en los
primeros días de tratamiento con venlafaxina. Los niveles de sodio de los
pacientes pueden volver a la normalidad si se restringe la ingesta de
líquidos diaria. Los pacientes que experimentaron este efecto secundario y
que posteriormente restringieron la ingesta de líquidos no tuvieron
problemas durante los seis meses de seguimiento tras su diagnóstico de
hiponatremia y pudieron continuar su tratamiento, bajo monitoreo médico,
durante este tiempo.
Los autores del estudio concluyeron que: debe controlarse el nivel de
electrolitos (compuestos químicos en la sangre, entre los que se encuentra
el sodio) 3-5 días después del comienzo del tratamiento con venlafaxina en
los pacientes de más 65 años. En caso de hiponatremia, ésta puede manejarse
con una restricción modesta de líquidos sin interrumpir el tratamiento
farmacológico, el seguimiento clínico continuado del sujeto y el control
bioquímico.
Los síntomas comunes de hiponatremia incluyen pérdida de apetito, náuseas,
vómitos, cefalea, inquietud, fatiga, irritabilidad, estado mental anormal
(coma, alucinaciones, confusión y descenso de la consciencia), convulsiones,
debilidad muscular y espasmos musculares o calambres. Otros antidepresivos
pertenecientes a la familia de los antidepresivos inhibidores selectivos de
la recaptación de serotonina, como fluoxetina (Prozac) y paroxetina (Paxil),
también pueden producir un nivel bajo de sodio y estos mismos síntomas.
Lo que puede hacer
- Los pacientes de más de 65 años que toman o que piensan tomar venlafaxina
deben solicitar a su médico que compruebe su nivel de sodio en sangre 3-5
días después del comienzo del tratamiento.
- Los pacientes que toman venlafaxina y experimentan los síntomas de nivel
bajo de sodio sérico mencionados anteriormente deben ponerse en contacto con
su médico lo antes posible.
-Los pacientes no deben interrumpir el tratamiento con venlafaxina sin
consultar previamente con su médico.
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Sabía que… |
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Un nivel bajo de
sodio puede ser peligroso. Las concentraciones de sodio son
iguales en la sangre y en el fluido entre las células (nivel de
sodio extracelular) y mucho menor en el interior de las células.
Pero si el nivel de sodio extracelular desciende, el agua se
introduce dentro de las células para aumentar el nivel de sodio
extracelular, lo que provoca que las células se hinchen. La
mayoría de las células del organismo pueden adaptarse a esta
modificación de volumen, sin embargo esto no sucede con las
células cerebrales puesto que se encuentran confinadas en el
cráneo. Por eso, la mayoría de los síntomas relacionados con un
nivel bajo de sodio se producen a consecuencia del edema
cerebral. |
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Warfarina
(Coumadin): Interacciones farmacológicas
Traducido por Boletín Fármacos de: Drug Interactions: Warfarin (Coumadin),
Worst Pills, Best Pills Newsletter, diciembre de 2007.
Actualmente los fármacos que se venden con receta se convierten en populares
después de que las compañías farmacéuticas inundan a los profesionales de la
salud y al público en general con publicidad (especialmente en televisión).
Pero después de la promoción inicial, algunos de estos fármacos son
condenados a la extinción debido a la toxicidad, que algunas veces surge de
forma inesperada y otras veces era conocida por aquellos con intereses
personales y la ocultaron o minimizaron. Otros fármacos languidecen con el
tiempo y otros son desplazados por fármacos más novedosos, que a la vez son
más efectivos y/o menos tóxicos.
Pero en ocasiones un fármaco mantiene su posición y continúa utilizándose
durante décadas; la warfarina (Coumadin) es un ejemplo. Apareció en el
mercado estadounidense en 1954 y el año pasado se entregaron 24 millones de
recetas de este fármaco en las farmacias de EE.UU.
¿Para qué se utiliza la warfarina?
La warfarina se utiliza como anticoagulante para reducir la posibilidad de
formación de coágulos en individuos de alto riesgo. Si se forma un coágulo
de sangre, éste puede desprenderse del interior del vaso en el que se formó
y desplazarse por todo el organismo, lo cual puede provocar a veces el
bloqueo de la circulación sanguínea dentro de un órgano vital como los
pulmones o el cerebro.
¿Quiénes toman warfarina?
Normalmente el fármaco se emplea en pacientes en los que se pueden formar
coágulos de sangre en sus piernas (trombosis venosa profunda). Si estos
coágulos se desplazan hasta los pulmones, pueden producir lo que se conoce
como embolismo pulmonar, que a menudo tiene consecuencias fatales.
La warfarina también se utiliza en pacientes con arritmias como fibrilación
auricular, que puede provocar la creación de coágulos en el corazón que
luego viajan al cerebro, lo que puede producir un accidente cerebrovascular
o ACV.
Además, el fármaco se utiliza para prevenir un segundo ataque cardiaco en
algunos pacientes que ya han tenido uno anteriormente, para prevenir la
formación de coágulos en pacientes con válvulas cardiacas artificiales y
para el tratamiento de varios problemas de coagulación.
¿Qué efectos secundarios tiene el uso de warfarina?
Aunque el fármaco ha salvado muchas vidas, su gran inconveniente es que, al
reducir la coagulación sanguínea, incrementa el riesgo de hemorragias. A
menudo las hemorragias son fáciles de detectar, ya sea en la orina, las
heces o la piel, y sirven como un indicador precoz de que el paciente debe
someterse a un examen para comprobar la excesiva “dilución” de su sangre.
Sin embargo, a veces la hemorragia es grave o pone en riesgo la vida pero es
difícil de detectar, como cuando hay una hemorragia estomacal o cerebral,
especialmente cuando las hemorragias son más pequeñas y no producen síntomas.
Tenga en cuenta que las hemorragias graves son poco comunes y mientras no se
reduzca en exceso la coagulación, el beneficio de warfarina para las
indicaciones bien establecidas a menudo supera los riesgos.
¿Cómo puede minimizarse el riesgo de hemorragia?
Aunque el riesgo de hemorragia en pacientes que reciben tratamiento con
warfarina no puede reducirse completamente, incluso con un control óptimo,
es menos probable que los pacientes que toman el fármaco sufran hemorragias
si siguen con atención las instrucciones de dosificación y se someten a
controles periódicos del nivel de inhibición de la coagulación exactamente
cuando se lo aconsejan.
Sin embargo, minimizar el riesgo de hemorragias inducidas por warfarina
también requiere que los pacientes presten especial atención a las
interacciones farmacológicas porque algunos de estos pueden aumentar el
Índice Normalizado Internacional (INR, por sus siglas en inglés) hasta un
rango demasiado alto que puede incrementar de forma innecesaria el riesgo de
hemorragia. Otras interacciones pueden reducir el INR por debajo del rango
deseado, con el consiguiente riesgo de formación de coágulos.
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Sabía que … |
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El
Índice Normalizado Internacional (INR) es una prueba que se
realiza en una muestra de sangre del paciente para determinar el
grado de “dilución”. El valor normal en personas que no toman
warfarina oscila entre 0,8 y 1,2. Un valor superior indica
sangre más líquida, por lo que esta cifra aumenta al utilizar
warfarina, y la probabilidad de que se formen coágulos
peligrosos disminuye.
Para la mayoría de los pacientes que toman warfarina, el rango
de INR deseable se sitúa entre 2 y 3. Su dosis del fármaco se
ajustará hasta que su INR se encuentre en ese rango. Un INR más
alto puede aumentar el riesgo de hemorragia y un índice menor
puede desproteger a los pacientes del riesgo de formación de
coágulos. |
El primer paso para evitar interacciones inadecuadas entre warfarina y otros
fármacos consiste en nunca comenzar, interrumpir o modificar la dosis de
ningún medicamento prescrito, no prescrito o alternativo sin informar al
facultativo que controla su tratamiento con warfarina. Muchos pacientes
toman fármacos prescritos por diferentes profesionales sanitarios: médicos
de cabecera, especialistas, dentistas, enfermeras, auxiliares médicos, entre
otros. La única forma de que un paciente esté seguro de que la persona que
controla su terapia con warfarina conozca todos sus medicamentos (prescritos
o no) es que el paciente le proporcione una lista actualizada de todos estos
fármacos y/o suplementos dietéticos.
¿La hemorragia es el único riesgo peligroso de la warfarina?
No. Algunos fármacos interfieren con los efectos diluyentes de la warfarina
en sangre al reducir el INR, por lo que puede aumentar el riesgo de formarse
un coágulo. Esto es tan peligroso como las interacciones que aumentan el
riesgo de hemorragia.
¿Los medicamentos sin receta interaccionan con warfarina?
Claro. De hecho, uno de las interacciones farmacológicas graves más comunes
con warfarina se produce en pacientes bajo tratamiento con warfarina que
toman analgésicos sin receta como aspirina, ibuprofeno (Advil, Medipren,
Motrin, Nuprin) o naproxeno (Aleve, Anaprox, Naprosyn). La combinación de
warfarina con estos analgésicos incrementa el riesgo de hemorragia estomacal
grave. Aunque a veces los médicos prescriben warfarina y aspirina para
aumentar el efecto diluyente de la sangre, sólo debe realizarse tras
consideraciones cuidadosas del equilibrio riesgo-beneficio, dado el claro
aumento del riesgo de hemorragia.
El mensaje es no tomar ningún medicamento sin receta, especialmente los
analgésicos, y sin consultar previamente con el facultativo que controla su
terapia con warfarina.
¿Las medicinas “alternativas" pueden interaccionar con warfarina?
Sí. Algunos medicamentos complementarios y alternativos (CAM, por sus siglas
en inglés) han demostrado su capacidad de interaccionar con warfarina.
Algunos suplementos dietéticos (como el ginkgo) pueden aumentar el riesgo de
hemorragia, mientras que otros suplementos dietéticos (como la hierba de San
Juan) pueden inhibir el efecto diluyente de la sangre de warfarina e
incrementar el riesgo de coágulos (ver el Cuadro 1 para ejemplos de
suplementos dietéticos que pueden interaccionar con warfarina).
Tenga en cuenta que generalmente los suplementos dietéticos no están
estandarizados, por lo que marcas diferentes pueden interaccionar de forma
diferente porque es posible que la cantidad de ingrediente activo (y en
algunos casos ingredientes “inactivos”) no sea la misma. Además, incluso el
contenido de diferentes lotes de la misma marca puede diferir
sustancialmente.
En resumen, rara vez se permite, si es que alguna vez se hace, el consumo de
suplementos dietéticos en pacientes en tratamiento con warfarina (se puede
decir lo mismo de pacientes que no toman warfarina, pero esa es otra
historia).
¿Qué medicamentos prescritos interaccionan con warfarina?
Desgraciadamente, la lista de medicamentos prescritos que interaccionan con
warfarina es muy larga (ver Cuadros 2 y 3). Parte del problema reside en que
los medicamentos pueden interaccionar de varias formas con este fármaco. El
efecto más común tiene lugar cuando otro medicamento disminuye la
eliminación de warfarina del organismo (ver Cuadro 2). A menos que se
realice un análisis de sangre y se ajuste la dosis de warfarina de forma
acorde, la warfarina se acumulará, la coagulación se reducirá al mínimo y
pueden producirse hemorragias. Un buen ejemplo es el antibiótico de uso
común que responde al poco manejable nombre de trimetoprim-sulfametoxazol (Bactrim,
Cotrim, Septra), el cual puede aumentar drásticamente los efectos diluyentes
de la sangre de la warfarina y el consiguiente riesgo de hemorragia.
Otros medicamentos pueden tener el efecto opuesto y acelerar el mecanismo de
eliminación de warfarina en el organismo. Esto significa que la warfarina se
destruirá demasiado rápidamente, por lo que se reducirán los niveles de
warfarina, el INR del paciente descenderá por debajo del rango deseado y el
paciente tendrá un mayor riesgo de tener un coágulo grave. En el Cuadro 3 se
muestran ejemplos de fármacos con este efecto.
La coagulación correcta implica tanto la producción de sustancias químicas
llamadas factores de coagulación (este es el proceso que la warfarina inhibe)
y la actividad de pequeñas partículas suspendidas en la sangre llamadas
plaquetas. Algunos medicamentos pueden interferir en la función de las
plaquetas. Normalmente las plaquetas ayudan a prevenir la hemorragia al
pegarse entre ellas y tapar pequeñas roturas de los vasos sanguíneos. Cuando
la sangre de un paciente ya está diluida por la warfarina, el trabajo de las
plaquetas se hace incluso más importante. Un estudio reciente confirmó que
los medicamentos antiagregantes plaquetarios como la aspirina o los AINEs
producían un incremento sustancial de hemorragias estomacales graves en
personas bajo tratamiento con warfarina.
Asimismo, algunos fármacos también pueden afectar la capacidad del hígado
para fabricar factores de coagulación. Estos fármacos pueden confabularse
con la warfarina en el hígado para suprimir la producción de estos factores
de coagulación de gran importancia. Si la sangre se diluye demasiado, el
paciente puede sangrar. Es probable que la terapia de sustitución con
hormonas tiroideas actúe de esta manera. La interacción tiroides-warfarina
es una de las más comunes de todas las interacciones farmacológicas y es
importante señalar que el riesgo de esta interacción se produce
principalmente cuando comienza, interrumpe o se modifica la dosis de la
terapia de sustitución. Es poco probable que una persona que toma una dosis
estable de warfarina y de terapia de sustitución de hormonas tiroideas sufra
esta interacción.
Lo que puede hacer
Asegúrese de que la persona que controla su tratamiento con warfarina
conozca todos los fármacos que toma, incluidos todos los fármacos con o sin
receta y los suplementos dietéticos.
Tenga en cuenta que los fármacos nombrados en los Cuadros 1, 2 y 3
representan la mayoría de las interacciones farmacológicas establecidas e
importantes con warfarina. Pero debido a la naturaleza cambiante del
conocimiento médico, con frecuencia se descubren nuevas interacciones
farmacológicas con warfarina. Consulte con su facultativo si tiene alguna
duda sobre las interacciones de warfarina con cualquier otro medicamento.
Cuadro 1. Suplementos dietéticos seleccionados que pueden interactuar con
warfarina
|
Posible
aumento del riesgo de hemorragia |
Posible
aumento del riesgo de coágulos |
|
Boldo
Chitosán
Danshen
Dong Quai
Alholva o fenogreco
Tanaceto
Ginkgo Biloba
Quilinggao |
Coenzima
Q10
Ginseng
Té verde
Hierba de San Juan |
Cuadro 2. Medicamentos seleccionados con o sin receta que pueden aumentar el
riesgo de hemorragia con warfarina
|
Nombre
genérico |
Ejemplos
de nombre comerciales |
|
Acetaminofén o paracetamol (especialmente a altas
dosis) |
Tylenol |
|
Alcohol
(gran cantidad) |
|
|
Amiodarona |
Cordarone,
Pacerone |
|
Aspirina |
Easprin,
Ecotrin, Empirin, Genuine Bayer Aspirin |
|
Capecitabina |
Xeloda |
|
Celecoxib |
Celebrex |
|
Cimetidina |
Tagamet |
|
Cloranfenicol |
Chloromycetin |
|
Claritromicina |
Biaxin |
|
Danazol |
Danocrine |
|
Diclofenaco |
Voltaren |
|
Diflunisal |
Dolobid |
|
Disulfiram |
| |