| Noticias de la Industria | ||||||
Volumen 9, número 3, |
Argentina:
Once laboratorios se mudarán al polo farmacéutico de Villa Lugano Editado por Jimena Orchuela
Alemania:
Boehringer Ingelheim registra un fuerte crecimiento y beneficios en el
ejercicio de 2005 España:
Las farmacéuticas reclaman la deuda hospitalaria vía tribunales
India: Ranbaxy quiere ser una compañía global de I+D Para
Novartis, la mejor forma de competir contra los genéricos es ser uno de
ellos Novartis
adquirió Chiron EE.UU.:
Dick Clark, el hombre que busca revivir a Merck ____________________________________________________________________________ Argentina:
Once laboratorios se mudarán al polo farmacéutico de Villa Lugano Después de más de dos años de idas y venidas, el polo farmacéutico de Villa Lugano está próximo a concretarse. La Corporación Buenos Aires Sur, dependiente del Ministerio de Producción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), adjudicó el 11 de abril de 2006 su desarrollo y construcción a once laboratorios por el régimen de iniciativa privada. Invertirán aproximadamente $138 millones, de los que 15 millones serán para la compra del terreno, delimitado por las avenidas Cruz y Escalada y las vías del ferrocarril Belgrano [1]. Se puede ver el contenido de la licitación pública en: www.cbas.gov.ar/licitaciones_06/licitacion_05.asp La Corporación Buenos Aires Sur es una empresa del Estado creada para promover el desarrollo económico y territorial, así como las inversiones públicas y privadas en el área sur de la CABA. Su área de actuación abarca más de 6.000 hectáreas, quince barrios porteños donde reside un cuarto de la población de la ciudad. Sobre esta superficie rigen incentivos urbanísticos y fiscales. Su principal objetivo es el desarrollo integral del sur y la mejora de la calidad de vida de sus habitantes. Cuenta con el control absoluto de 157 bienes, la mayoría de ellos transferidos por el Estado. La Corporación puede promover acuerdos interjurisdiccionales, desarrollar actividades de carácter industrial, comercial y explotar servicios públicos. Para el financiamiento de sus operaciones recibe en fideicomiso bienes de dominio privado que la ciudad posee en su polígono de actuación. Para garantizar la transparencia de sus acciones, el organismo es auditado por órganos de control interno y externo del Gobierno de la CABA [2]. Los laboratorios que construirán el polo farmacéutico son LKM, Purissimus, Pablo Cassará, Química Montpellier [del Grupo Bagó], Penn Pharmaceuticals, Therabel Pharma, Laboratorios Mar, Panalab Argentina, Aristón-Higaté-Spedrog, Domínguez y Omicrón. Estas empresas, que representan el 8,4% del volumen del mercado farmacéutico, presentaron una iniciativa privada. Y como no hubo otros oferentes en la licitación posterior se quedaron con el proyecto [1]. Todas menos una de las empresas forman parte de Cooperala, la cámara
que agrupa a los laboratorios nacionales y que también promueve el
proyecto. “Las industrias necesitan modificar y ampliar sus estructuras
porque las exigencias para validar sus plantas según las normas
internacionales son mayores -afirma Clara Suárez, directora ejecutiva de
Cooperala-. Ahora los laboratorios deben producir determinados productos,
por ejemplo los antibióticos, en plantas segregadas. Readaptar sus
fábricas es difícil. Por eso hace falta este polo, donde cada empresa
tendrá su planta, pero va a poder tercerizar la fabricación de algún
producto en otra del mismo polo” [1]. El régimen de iniciativa privada es una forma de asignar la ejecución de las obras públicas, que fue reglamentado por dos decretos presidenciales del año 2005. Cualquier persona o empresa puede proponer una obra en particular y, si el Poder Ejecutivo la considera necesaria o beneficiosa, la declara de interés público. Entonces, en los 60 días siguientes debe ser licitada. En esa licitación, aquel que propuso la obra tiene un 5% de ventaja en la oferta. Esto significa que puede presentar un presupuesto más caro hasta en ese porcentaje. Así se reconoce su inversión de tiempo y dinero en estudiar y desarrollar el proyecto. Si pierde la licitación por menos de un 20% de diferencia, el concurso se vuelve a hacer [1]. El terreno, que tiene 21 hectáreas y es de la Ciudad, fue rezonificado
como área industrial por la Legislatura en agosto de 2005 después de dos
años de discusiones. Este trámite requirió que el cuerpo legislativo
apruebe por doble lectura -con su correspondiente audiencia pública- un
cambio en los permisos de uso para autorizar allí el funcionamiento de
industrias [3]. Estos terrenos estaban destinados a la construcción del
Centro de Convenciones y el Estadio de Voley. Allí ahora se concentrarán
las plantas de los once laboratorios impulsores del proyecto, ocupando una
superficie de 82.590 metros cuadrados [1]. Lo que se dijo en el anuncio del proyecto… hace dos años “Estamos trabajando hace mucho tiempo con los laboratorios, que están establecidos en lugares de la Ciudad que antes eran periféricos y hoy son residenciales, por lo tanto no pueden expandirse. O la Ciudad de Buenos Aires le da opciones o van a buscar otros territorios”, dijo Ibarra. “A la Ciudad le interesa conservar y expandir la actividad productiva. Y el sur ofrece muchas ventajas: el valor accesible del terreno, buenas vías de comunicación y potencialidad con la intervención del Estado”, agregó Ibarra [5]. En un principio habían asegurado su participación quince laboratorios agrupados en Cooperala, y según Clara Suárez, se extendería la invitación a otras cámaras. El Presidente de la Corporación Buenos Aires Sur, Enrique Rodríguez, informaba que “el monto de la inversión inicial prevista se estima en $150 millones y se prevé la construcción de 85.000 m2 de plantas industriales. Unas 1.000 personas estarán ocupadas durante la etapa de construcción, de las cuales 60% tendrán que ser desocupados de la zona sur” [4]. La iniciativa preveía que la Ciudad cediera a la corporación el predio. Luego, el ente vendería, alquilaría o cobraría a los laboratorios un usufructo por esas 21 hectáreas y destinaría el dinero a obras para el desarrollo urbanístico del sur de la Capital. Las tierras tenían por entonces un valor aproximado de 21 millones de pesos, según estimaba Rodríguez sobre la base de otros predios del barrio que, a diferencia de éste, ya habían sido tasados por el Banco Ciudad [3]. Los empresarios de Cooperala estaban dispuestos a comprar los terrenos y a otras alternativas menos costosas, sin embargo, el Presidente de la Corporación del Sur sostuvo que el ente “convocará a una licitación, como corresponde. La propuesta de Cooperala ganará si es la mejor” [3]. La oposición de los vecinos y la ardua construcción de acuerdos
políticos Los habitantes de la Villa 20 de Lugano (asentada en las cercanías de las tierras en cuestión) se opusieron enérgicamente porque se iban a utilizar cuatro hectáreas inicialmente previstas para la urbanización de la villa. En la audiencia pública realizada a fines de 2004 (prevista en el proceso de debate de la ley para la rezonificación de la porción de tierras ahora afectadas a la construcción del polo farmacéutico), algunos representantes de la villa pidieron a la titular de la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura porteña, Alicia Caruso, garantías para la urbanización del asentamiento. Alicia Caruso, Ernesto Selzer (titular del Instituto Municipal de la Vivienda) y los delegados del asentamiento firmaron en aquel momento un acta acuerdo en la que la diputada se comprometía a presentar en la Legislatura un proyecto en ese sentido [7]. A fines de mayo de 2005, cuando esa iniciativa empezaba a ser discutida, junto con la ley para rezonificar, un grupo de vecinos de una villa copó las gradas y se sucedieron disturbios. El enojo fue motivado porque los legisladores no sancionaron la ley para rezonificar los terrenos destinados al polo farmacéutico en ese barrio, y tampoco votaron una declaración en la que el cuerpo mostraba su agrado por la decisión del Poder Ejecutivo de avanzar en la urbanización del asentamiento [7]. Sergio Molina (Bloque del Sur, miembro del interbloque de izquierda), durante el debate intentó oponerse a ley porque supuestamente parte de las tierras afectadas al proyecto del polo pertenecen a la Nación y habían sido destinadas al Plan Arraigo. “No podemos avanzar sobre tierras que no son de la Ciudad”, sostuvo [7]. Kravetz, Jefe del Bloque Legislativo porteño de Frente para la Victoria [partido que gobierna a nivel nacional], pidió el regreso a comisión de la iniciativa, aunque ya había sido aprobada en primera lectura y ratificada en audiencia pública por los vecinos. La discusión de los legisladores pasó a cuarto intermedio y se programó volver a tratar el tema el 9 de junio [7,8]. Los vecinos siguieron protestando para “rechazar los negocios inmobiliarios que no tienen en cuenta nuestras necesidades, haciendo una industria en un lugar donde se debería construir viviendas, un hospital, escuelas, o algo que nos sirva a los vecinos” [8]. “Nosotros también somos ciudadanos, queremos que nos consulten”, dijeron los vecinos en un comunicado en el que también denunciaron que el presidente de la Junta Vecinal, Marcelo Chancalay, “coacciona a los vecinos amenazándolos con quitarles la ayuda social si no apoyan sus negocios”. Según los miembros del MTD Aníbal Verón [movimiento de desocupados] los terrenos destinados al polo farmacéutico son los mismos en los que el Gobierno porteño prometió “construir viviendas o un hospital necesarios para el barrio”. Además, indicaron que “se quieren abrir calles en lugares donde los vecinos tenemos nuestras casas, con un incierto panorama sobre donde seremos reubicados” [8]. Asimismo desde un principio llamaron la atención sobre el riesgo de contaminación ambiental, en tanto los laboratorios van a estar aglomerados a metros del arroyo Cildañez y del Riachuelo y van a verter los desechos en la zona. Denunciaron la falta de un estudio de impacto ambiental. Hace un año, los vecinos lograron que un juez porteño les diera la razón [1]. Finalmente a mediados de agosto de 2005, y con acuerdos políticos mediante, la Legislatura porteña sancionó tres leyes que dejaron “contentos” a todos. El cuerpo aprobó, por una parte, la rezonificación del predio triangular delimitado por las avenidas Cruz y Escalada y por las vías del ferrocarril General Belgrano, para dar luz verde al proyecto de desarrollo urbanístico e industrial convenido entre el gobierno porteño y Cooperala. Sin embargo, reemplazaron la expresión “polo tecnológico” presente en el proyecto original por la de “polo farmacéutico”, preocupados por el impacto ambiental que pudiera generar otro tipo de producción diferente de la de medicamentos, según explicaron en el recinto [9]. La rezonificación para la edificación del polo farmacéutico obtuvo 41 votos en favor y siete en contra. Estos últimos corresponden a igual cantidad de legisladores del Interbloque de Izquierda, que no votaron la ley porque -según denunciaron Sergio Molina, Susana Etchegoyen, Daniel Betti y Beatriz Baltroc- “se trata de una simple entrega de tierras públicas”, de una ley que “esconde un negociado” y que “no garantiza empleo para los vecinos del barrio” [9]. En cambio, el interbloque apoyó, junto con todas las demás bancadas, la ley que encomienda al Poder Ejecutivo de la ciudad el llamado a licitación pública para la realización del proyecto, la construcción y el mantenimiento de un hospital general de agudos en Villa Lugano, frente al polo farmacéutico [9]. Con este terreno linda otro que los legisladores incluyeron dentro de la superficie destinada al polo, pero avenida Cruz de por medio, para la construcción de un laboratorio público de medicamentos. Originalmente, éste iba a funcionar en otro sector, pero debió ser trasladado por la reformulación de las tierras cedidas al mencionado uso [9]. Por último, según la tercera ley, los diputados porteños sancionaron la afectación de una zona para la urbanización de la Villa 20, que prevé la edificación de más de 2.000 viviendas por una cooperativa formada por los propios vecinos del asentamiento [9]. La industria farmacéutica nacional Más de 80% de los laboratorios y plantas farmoquímicas se ubican en la CABA y en la Provincia de Buenos Aires, y participan en el 90% de las exportaciones argentinas de productos farmacéuticos. En el resto del territorio nacional, sólo se establece 3,5% del total de laboratorios medicinales [4]. Referencias:
Alemania:
Boehringer Ingelheim registra un fuerte crecimiento y beneficios en el
ejercicio de 2005 La compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim mantuvo de nuevo la línea de crecimiento satisfactorio en el 2005. Como anunció la compañía en la conferencia de prensa anual en Ingelheim, las ventas netas crecieron un 17% hasta los 9.500 millones de euros (2004: 8.200 millones de euros). Los ingresos de explotación, comparables a los EBIT (beneficios antes de intereses e impuestos), crecieron un 40%, por encima de los 1.900 millones de euros (1.400 millones). El número de empleados en todo el mundo se incrementó en 1.900 hasta un total de 37.400 (+5,3%). El Dr. Alessandro Banchi, Presidente del Comité Ejecutivo y responsable de la División de Marketing y Ventas Farma, destacó que el ejercicio económico del 2005 era la prueba evidente de que “Boehringer Ingelheim ya forma parte del grupo de compañías internacionales que lideran el sector”. El buen desarrollo de las ventas netas se reflejó de forma positiva en los resultados. Boehringer Ingelheim logró un rendimiento operativo (ingresos de explotación respecto a las ventas netas) del 20,2%. “Confiamos en nuestras propias fuerzas” La compañía, que por sexta vez consecutiva ha crecido por encima de la media del sector farmacéutico, se ha asegurado, mientras tanto, una cuota de mercado del 2%, por lo que ocupa el puesto nº 14 a nivel mundial. El Dr. Banchi espera que el crecimiento del 2006 sea de nuevo notablemente superior a la media del mercado farmacéutico. “Confiamos en nuestras propias fuerzas y estamos seguros de que ampliaremos nuestra posición en nuestros segmentos de mercado”, afirmó el Presidente. A continuación el Dr. Banchi subrayó que un crecimiento satisfactorio y unos buenos beneficios no eran un fin en sí mismos, sino que son “las condiciones previas para desarrollar medicamentos innovadores y beneficiar así a las personas”.
España:
Las farmacéuticas reclaman la deuda hospitalaria vía tribunales La industria farmacéutica ha decidido llevar ante los tribunales a las comunidades autónomas por el impago de 2.192 millones de euros, según ha confirmado a este periódico Humberto Arnés, director general de Farmaindustria. Ésta es la deuda que acumulan desde el año 2001 los servicios regionales de salud con los laboratorios que suministran medicamentos a los hospitales de la red sanitaria pública. Según la patronal, Roche, Novartis, Juste, Esteve, Bristol-Myers Squibb y Boehringer Ingelheim son las compañías más afectadas por la decisión de las administraciones sanitarias de retrasar sine díe el pago a estos proveedores. En los últimos cinco años la deuda ha crecido una media anual del 24,3% y ha pasado de 918 millones en 2001 a 2.192 millones en 2005. A finales del pasado ejercicio equivalía al total de ventas efectuadas en 2005 por los laboratorios a la red de hospitales públicos. La comunidad valenciana y Andalucía son, por este orden, las regiones con más facturas en el cajón. La consejería que dirige Vicente Rambla adeudaba 607 millones de euros al cierre del año y el gobierno de Manuel Chaves, 591 millones. Los plazos de demora de ambas comunidades alcanzan los 759 y los 517 días, respectivamente, cuando la ley estipula que los pagos a proveedores deben realizarse en 60 días; y la demora media nacional se sitúa en los 392 días. Por su parte Madrid acumula el 9% de los impagos y Galicia el 5%. Ante el silencio administrativo, la mayoría de las empresas afectadas han decidido a título particular poner el asunto en manos de los tribunales. Se trata de reclamar por la vía contencioso-administrativa las cantidades impagadas y sus intereses de demora. A pesar del aumento de los intereses y la creciente judicialización del problema, Humberto Arnés asegura que siguen sin producirse signos de cambio en los servicios de salud. Es más, el director general de Farmaindustria denuncia el hecho de que las administraciones públicas estén diseñando instrumentos para eludir los pagos, y pone como ejemplo la Recomendación 1/2005 de la Junta de Andalucía, que aconseja a sus centros de compra que en los concursos públicos puntúen más alto a aquellos proveedores que no exigen intereses de demora. En el caso de Valencia, y según fuentes de Farmaindustria, se ha comunicado a algunos afectados que si siguen reclamando los intereses de demora no cobrarán las deudas. Las consejerías de salud de Andalucía y Valencia no han querido hacer declaraciones al respecto. Un portavoz del SAS, el servicio andaluz de salud, explicó a este periódico que el impago responde “a una situación de restricción financiera antigua que se irá resolviendo poco a poco, y a medida que se pueda”. Este mismo portavoz aseguró que la factura de 2005, 392 millones de euros, se ha pagado en su totalidad. A juicio de Arnés, la dimensión del problema pone de manifiesto que la financiación de la sanidad pública en España sigue siendo insuficiente. “La deuda de Andalucía ó Valencia exige decisiones políticas que van más allá de las medias de gestión. Es preciso destinar más recursos para que la situación vuelva a la normalidad”, concluye. El recurso judicial retrasará el cobro de las facturas Sin embargo, el recurso a los tribunales puede demorar por varios años el cobro, según ha explicado Carlos Gallego, abogado de la firma Cuatrecasas. Y las compañías lo saben. Pero parecen resistirse, por el momento, a pactar con las administraciones públicas un calendario de reembolsos y la renuncia a los intereses de demora. El trámite habitual en estos casos es presentar un recurso contencioso-administratico ante el Tribunal Superior de Justicia correspondiente. Pero las resoluciones de estas instancias judiciales son, en la mayoría, de los territorios muy lentas y pueden alargarse entre tres y cuatro años. Los recursos de las partes pueden prolongar aún más el conflicto. En ningún caso las farmacéuticas se han planteado cortar el suministro, entre otras cosas porque la mayoría de estos medicamentos son vitales para el tratamiento de enfermedades como el cáncer, el sida o la hepatitis.
India: Ranbaxy quiere ser una compañía global de I+D La compañía india Ranbaxy, situada entre las diez primeras firmas de genéricos en el mundo, tiene una ambiciosa visión estratégica para 2012: convertirse en una farmacéutica basada en la I+D y escalar a los cinco primeros puestos del mercado mundial de genéricos. Peter Burema, Director de Ranbaxy para Europa, CIS (exrepúblicas soviéticas), África y Latinoamérica, confía en la fórmula del éxito que ha llevado a Ranbaxy a conseguir sus objetivos de crecimiento, con un equipo multicultural, y a ser socio de elección de las grandes farmacéuticas que quieren desembarcar en el mercado indio. La compañía india Ranbaxy es un buen ejemplo de cómo el futuro de cualquier sector empresarial, también del farmacéutico, pasa por los mercados emergentes. Su conocimiento del gigante asiático le ha hecho ganarse el respeto, y las alianzas, de las grandes corporaciones transnacionales. Con unas ventas de US$5.000 millones, está situada entre los cinco primeros laboratorios de genéricos del mundo. “Somos más que una compañía de genéricos, aunque actualmente el 95% de nuestros ingresos provenga de ellos. Nuestra intención es comercializar en Europa 20 nuevos genéricos al año con valor añadido”, explica Peter Barema. De la actividad de Ranbaxy en investigación de medicamentos innovadores Burema destaca: “Tenemos diez proyectos en I+D en diferentes estados de desarrollo, la mayoría en fase I”. Ranbaxy ha apostado como áreas clave de investigación por los antiinfecciosos, la urología y las enfermedades metabólicas, inflamatorias y respiratorias. La compañía india también mantiene acuerdos de investigación como la alianza global de I+D firmada con GSK con dos programas de investigación actualmente en marcha, uno en el área de antiinfectivos y otro en asma. “Tengo la esperanza de que obtendremos más progresos de los más de 400 investigadores de Ranbaxy que trabajan en I+D en India. Y nuestra intención es dedicar el 10% de las ventas a la I+D en los próximos cuatro o cinco años a partir del 7% actual. Puede ser sustancialmente menos de lo que invierten las grandes farmacéuticas, pero creemos que podemos hacer más con el dinero en la India. Cada dólar que gastamos aquí supondría de tres a cinco dólares en EE.UU. o en Europa”, subraya.
Burema ve factible colocar a Ranbaxy entre los primeros puestos del ranking en
genéricos: “No tenemos razón alguna para no alcanzarlo. Lo haremos
orgánicamente e inorgánicamente. Estamos en un mercado de adquisiciones
agresivas y no tenemos miedo a hacer lo mismo”. Y es que Ranbaxy tiene una
política muy activa de compras como reflejan las compras recientes de la
rumana Terapia, la belga Ethimed y Allen, división de genéricos de GSK en
Italia. Respecto a su enfoque de expansión territorial, defiende la visión de entrar en nuevos mercados de alto potencial, como desembarcó en España en 2004 y lo ha hecho recientemente en Italia, lo que ha completado su presencia en los 10 primeros mercados del mundo. Si se le pregunta cuáles son los puntos fuertes de Ranbaxy por su nacionalidad india, indica que lo que era una desventaja en el pasado, “cuando los genéricos indios llenaban el mercado”, se ha convertido en una ventaja. “Todos los sectores están invirtiendo mucho en India y China”. Idiosincrasia india Como compañía de genéricos con presencia mundial, Ranbaxy tiene mucho que decir en el debate de la propiedad intelectual para los fármacos dirigidos a combatir enfermedades del Tercer Mundo. Burema enfatiza que “Ranbaxy ha apoyado mucho los derechos de propiedad intelectual, porque quiere ser un laboratorio innovador, también en los países en vías de desarrollo”. Y sostiene que la frontera entre los genéricos y los derechos de propiedad intelectual es “cada vez más un diálogo entre compañías”. Burema cree que las compañías de genéricos, junto con las ONG, han actuado de motor y de líderes de opinión para cambiar la relación de las farmacéuticas innovadoras con el Tercer Mundo. La historia reciente de un gigante indio Aumentó un 14% sus resultados en el primer trimestre Por su parte el mercado norteamericano se recupera, con un crecimiento de las ventas del 10% hasta los US$88 millones. La cuota de mercado de Ranbaxy en el sector de medicamentos genéricos en EE.UU. ha pasado del 2,4% al 2,7% en el último año. La compañía ha experimentado un fuerte crecimiento en el mercado indio (ventas de US$58 millones, un 49%), donde es el mayor laboratorio de genéricos, con una cuota de mercado cercana al 5% y 19 marcas entre las 300 mayores de la industria.
Para
Novartis, la mejor forma de competir contra los genéricos es ser uno de ellos Las principales farmacéuticas gastan enormes sumas en el desarrollo de
costosas medicinas y disfrutan de los mayores valores de mercado en el mundo.
Los fabricantes de medicamentos genéricos, en cambio, son empresas nuevas
dedicadas a hacer copias baratas de las marcas cuyas patentes han caducado.
Novartis
adquirió Chiron El gigante suizo Novartis adquirió el porcentaje restante de la quinta fabricante mundial de vacunas, la norteamericana Chiron, por un total de US$5.400 millones. De esta manera, arriba un nuevo jugador al rubro que intentará competir con Sanofi-Aventis, GlaxoSmithKline y Merck. El grupo suizo, con una facturación mundial de US$29.000 millones, ya poseía desde hacía más de una década un porcentaje estimado en el 44%. Tras casi 9 meses de negociaciones, con muchas idas y vueltas e incluso amenazas de boicot, Novartis accedió al 56% restante del paquete accionario de Chiron. Durante meses varios de los principales ex accionistas de la compañía, como
CAM North America o ValuAct (que en conjunto tenían casi un 18% del paquete de
la compañía) se negaron a aceptar la oferta de US$45 por papel que en
septiembre había elevado el gigante farmacéutico. Esto cambió cuando
Novartis, en una movida sorpresiva, incrementó en US$3 lo que pagaría por cada
papel, haciendo que el negocio aumente en US$300 millones sobre la oferta
original de US$5.100 millones. El Presidente y consejero delegado de Novartis, Daniel Vasella destacó que
“con el cierre de esta transacción, Novartis obtendrá acceso a atractivas
plataformas de crecimiento estratégico en el dinámico mercado de las vacunas y
en el negocio de rápida expansión de los métodos de diagnóstico”. Para lo
cual, Novartis creará una nueva división, mientras que la unidad farmacéutica
de Chiron será incorporada al grupo principal. [N.E.: ver la noticia “Novartis finaliza el control de Chiron por US$5.100 millones” sobre las negociaciones previas, en la Sección Economía del Boletín Fármacos 2006;9(1)]
EE.UU.:
Dick Clark, el hombre que busca revivir a Merck Dick Clark está de moda. El Director Ejecutivo (CEO) de Merck recibe invitaciones del Presidente de EE.UU. y del Secretario general de la ONU, y la gente lo reconoce en los lugares públicos. Pero, cuando se lo ve en la modesta sala de conferencias de la sede de Merck, en Nueva Jersey, queda claro que Clark es una celebridad renuente. “Ya se trate de invitaciones de asociaciones, de juntas o de funcionarios del gobierno, realmente subestimé la demanda externa que debe enfrentar un CEO”, explicó Clark. El comentario dice mucho sobre el hombre que tiene a su cargo revivir a una empresa que no quedó bien parada tras enfrentar una serie de metas no cumplidas, el clima litigioso por el retiro de Vioxx y la expiración de medicamentos que le dan grandes ganancias. Ahora, este hombre que trabajó años en puestos de segundo nivel debe ocupar el centro de la escena para revisar la cultura de la compañía y convencer a sus 65.000 empleados de que el cambio es esencial. “Se puede tener una buena estrategia, pero si no se cuenta con la cultura y los sistemas para implementarla, la cultura derrota a la estrategia”, señaló Clark, quien pasó gran parte de su carrera en Merck, que a principios de la década de los 90 era el mayor laboratorio del mundo. Ahora está en octavo lugar y, con pocas drogas de gran demanda en desarrollo, sus perspectivas empresariales han disminuido en los últimos cinco años. Durante ese período, las ganancias cayeron o quedaron sin cambios, lo que ha decepcionado a Wall Street. Merck busca encontrar productos que compensen la expiración, en junio, de la patente de Zocor, un medicamento para controlar el colesterol que es el más importante que tiene. Además, en 2008 expira la patente de Fosamax, un remedio que controla la osteoporosis y le aporta grandes ganancias. Vioxx también ha sido un enorme revés. Merck debió enfrentar casi 10.000 demandas por este medicamento que retiró del mercado en 2004, tras descubrir que aumentaba el riesgo de sufrir problemas cardíacos. Clark dijo que su primer paso para que Merck recupere su posición será inculcarles a los empleados la necesidad de rendir cuenta de sus actos. Además, quiere crear un clima agresivo, disciplinado y eficiente en una compañía a la que en el sector consideran pasiva, rebuscada y excesivamente académica. El ejecutivo cree que si no se produce el vuelco, Merck no podrá enfrentar sus problemas y menos aún los crecientes desafíos del sector en materia de precios y relación con los gobiernos y los reguladores. El CEO opinó que su compañía debería haber recortado costos en forma agresiva, particularmente en marketing, en los últimos cinco años, pero agregó que todo el sector, y no sólo Merck, tardó en tomar conciencia de los costos. Clark lanzó iniciativas para reforzar la comunicación: se dirigirá a los empleados de todo el mundo a través de webcasts y desarrollará una tarjeta de puntaje con todo lo que Merck debe lograr en 2006. En el campo de la investigación, el laboratorio se concentrará en nueve áreas, en lugar de 32 y se reestructurarán operaciones de manufactura. El CEO ha prometido una tasa anual de crecimiento compuesta para las ganancias de por lo menos 10% para el año 2010, con la ayuda de recortes en los costos y de dos productos clave: Gardasil, una vacuna contra el cáncer de cérvix y Januvia, una medicina para la diabetes. [N.E. (1): En el momento de cerrar esta edición (30 de junio) Reuters comunica que el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización de los CDCs de EE.UU. ha recomendado el uso de Gardasil para todas las mujeres de 11 a 26 años y a mujeres con resultados anormales de la prueba de Papanicolau, con condilomas acuminados, u otras ciertas condiciones. A discreción del médico. El Comité Asesor de los CDCs indica que niñas desde lo nueve años pueden recibir la vacuna. La FDA ya había aprobado en junio de este año el uso de la vacuna para mujeres de nueve a 26 años. Los CDCs son los que aconsejan a los distritos escolares y otras autoridades tales como los departamentos de salud de los estados y de los municipios de todo el país sobre los programas de vacunación, los cuales pueden seguir o no los consejos de los CDCs. Se calcula que las ventas anuales de Gardasil pueden ascender a US$3.000 millones dentro de los próximos años. En EE.UU. la dosis de la vacuna se comercializará a US$125. GlaxoSmithKline tiene en desarrollo otra vacuna ligeramente diferente para el HWV que podría acaparar un porcentaje del mercado de Gardasil]. [N.E. (2): Sobre los problemas económicos de Merck se puede ver “Nueva derrota de Merck en los juicios por su fármaco Vioxx” en la Sección Ética y Derecho del Boletín Fármacos 2006;9(2); “El New England acusa al fabricante de Vioxx de omitir datos clave sobre sus riesgos” en la Sección Ética y Derecho del Boletín Fármacos 2006;9(1); y “Declarado nulo el tercer juicio al que se enfrenta Merck por su fármaco Vioxx” en la Sección Ética y Derecho del Boletín Fármacos 2006;9(1)]. |
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