| Ética y Medicamentos | ||
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Volumen 4, número 4, |
HACIA UNAS NUEVAS NORMAS DE PUBLICACIÓN LOTRONEX Y
LA FDA: UNA EROSIÓN FATAL DE INTEGRIDAD EL
COSTE REAL DE LA INVESTIGACIÓN Y EL DESARROLLO DE MEDICAMENTOS NUEVOS VENTA
SIN RECETA DE ANTIMALÁRICOS EN KENIA MEDICAMENTOS
FALSOS INVADEN EL MERCADO ESTADOUNIDENSE TEMAS
ÉTICOS Y LEGALES EN LA INVESTIGACIÓN Y CONTROL DE ENFERMEDADES INFECCIOSAS
LA
COMISIÓN FEDERAL DEL COMERCIO DE EE.UU. ATACA LOS FRAUDES DE PLANTAS
MEDICINALES QUE SE COMENTEN POR INTERNET EL CLOZARIL Y LA CLOZAPINA SON IGUALMENTE EFECTIVOS PARA EL TRATAMIENTO DE LA ESQUIZOFRENIA MÉDICOS
DE INDIA DEFIENDEN UN ENSAYO CLÍNICO CONSIDERADO NO ÉTICO BAYER
RECORTA EL PRECIO DE LOS MEDICAMENTOS PARA EL PROGRAMA DE MEDICAID, BAYER
DEBE PAGAR US$14 MILLONES LA
AMA SACA UN NUEVO CÓDIGO ÉTICO PARA LA ACEPTACIÓN DE REGALOS UNA
COMPAÑÍA VIOLA EL ACUERDO DE PROPAGANDA DIRIGIDA AL PACIENTE
HACIA UNAS NUEVAS
NORMAS DE PUBLICACIÓN Trece de las principales revistas mundiales de
investigación médica anunciaron ayer (12 de septiembre de 2001) que
endurecerán las reglas de publicación de estudios científicos, es
decir, los criterios éticos y de calidad que exigen a las
investigaciones, para evitar que las empresas farmacéuticas cuelen
trabajos de forma interesada. En un editorial conjunto, estiman vital que
los ensayos de nuevos productos se realicen de forma independiente a fin
de asegurar una comercialización segura y eficaz: "Hasta hace poco
científicos y académicos desempeñaban papeles clave en el diseño de un
fármaco, el reclutamiento de pacientes y la interpretación de las
pruebas clínicas. Pero, a medida que aumenta la presión económica, esta
situación puede ser cosa del pasado". Las
revistas son: Annals of Internal Medicine, Journal of the American Medical
Association, New England Journal of Medicine, Canadian Medical Association
Journal, Ugeskrift for Laeger, The Lancet, MEDLINE/Index Medicus, New
Zealand Medical Journal, Norwegian Medical Association, Nederlands
Tijdschrift voor Geneeskunde, Medical Journal of Australia, Western
Journal of Medicine. Las revistas critican un empobrecimiento de la
integridad y la imparcialidad de numerosos estudios por culpa de presiones
empresariales y denuncian muy especialmente los criterios empleados para
calibrar nuevos medicamentos: Para ahorrar dinero, los
laboratorios confían las pruebas a firmas no académicas, las CRO. Señalan
que los patrocinadores de los estudios, a menudo grupos farmacéuticos,
pueden arrogarse el derecho de interpretar los resultados. En este
sentido, las revistas critican que numerosos investigadores trabajan en
condiciones draconianas, soportando cláusulas inaceptables, porque
"saben que si las rechazan alguien las aceptara". Se puede acceder gratuitamente desde las
siguientes direcciones: http://www.thelancet.com/journal/vol358/iss9284/full/llan.358.9284.editorial_and_review.17636.1 http://content.nejm.org/cgi/reprint/NEJMed20010093v1.pdf http://jama.ama-assn.org/issues/v286n10/ffull/jed10056.html macanas@netverk.com.ar
LOTRONEX Y
LA FDA: UNA EROSIÓN FATAL DE INTEGRIDAD Richard
Horton, Lancet 2001: 357 no 9268 En marzo del 2000 The Lancet publicó los
resultados de un estudio clínico aleatorio donde alosetron (Lotronex de
GlaxoWellcome) aparecía como un medicamento efectivo para el tratamiento
del dolor y de los síntomas intestinales en mujeres con síndrome de
intestino irritable. Michael
Camilleri y sus colegas describieron el hallazgo como importante.1
El síndrome de intestino
irritable no supone un peligro para la vida pero puede ocasionar molestias
significativas. Lotronex era
un ejemplo de un nuevo tipo de medicamentos para intestino irritable, los
agonistas 5-HT3. Este
descubrimiento generó mucho interés en investigar las enfermedades
funcionales intestinales.2 Camilleri y sus colegas
también encontraron que 1 de cada 10 pacientes se retiró del estudio por
presentar estreñimiento pero dijeron que este síntoma no era una
consecuencia negativa del tratamiento. Los investigadores concluyeron que no se habían detectado efectos
secundarios serios o muertes durante el estudio; se diagnosticó
inadecuadamente un solo caso de colitis isquémica. La FDA otorgó el permiso de comercialización
de Lotronex en febrero del 2000. En
noviembre, GlaxoWellcome retiró el Lotronex voluntariamente del mercado.
Un mínimo de 5 mujeres murieron después de tomar el medicamento.
Así y todo, muchos de la FDA quieren volver a comercializar el Lotronex.
Esta historia revela errores serios en el proceso de aprobación y
revisión de un medicamento, y también como el Centro para la Evaluación
de Medicamentos y de Investigación (CDER) de la FDA se ha convertido en
servidor de la industria. La solicitud de aprobación del hipocloruro de
alosetron fue presentada el 29 de junio de 1999. Siete meses más tarde el subdirector de la oficina de
evaluación de medicamentos, Victor Raczkowski, le comunicó a
GlaxoWellcome que “desde el punto de vista de la FDA, Lotronex es un
medicamento seguro para las indicaciones para las que es recomendado.”
También le recordó a la industria que debían hacer un ensayo clínico
de riesgo bastante grande y largo (un año) para determinar la incidencia
de colitis en pacientes en tratamiento con alosetron. La etiqueta de Lotronex también advertía de la posibilidad
de colitis isquémica y señalaba que estos casos se solucionaban en unos
días o semanas sin dejar secuelas ni complicaciones. Múltiples anuncios aparecieron en revistas médicas
donde se decía que el Lotronex era un medicamentos seguro y bien
tolerado. Los anuncios
mencionaban el problema de la colitis isquémica, aunque la advertencia
enfatizaba que había una conexión incierta entre el medicamento y el
efecto adverso. En julio del 2000 empezó a surgir preocupación
en el equilibrio entre los riesgos y beneficios3 del medicamento, 7 pacientes habían desarrollado complicaciones
serias de estreñimiento, tres de ellas requirieron cirugía; además se
informó de 8 casos de colitis isquémica. Esos casos confirmaban la sospecha que la FDA había expresado
antes de aprobar el medicamento pero, en lugar de retirar el medicamento
del mercado, prefirieron diseñar una guía para advertir a los usuarios
que se habían estado detectando mayores riesgos con el uso de la droga.
Esta decisión resultó en muertes. El 28 de noviembre del 2000, GlaxoWellcome retiró el medicamento
del mercado después de que cinco pacientes murieran. Además se habían detectado 49 casos de colitis isquémica y
21 de estreñimiento severo, incluyendo casos de obstrucción intestinal y
de rotura de intestino. Además
de las cinco muertes, 34 pacientes requirieron hospitalización y 10 cirugía.
Janet Woodcock, directora de CDER, declaró que la FDA trabajaría
con los financiadores de la industria para encontrarle tratamiento a los
pacientes con síndrome del intestino irritable. No hubo una manifestación de dolor por las victimas o sus
familiares. La pagina de la FDA (www.fda.gov)
recoge en detalle todos estos eventos, pero lo que no dice son las
discusiones internas y la supresión de las voces de los que, cuando
empezaron a llegar los informes de complicaciones serias, se opusieron a
la postura oficial de la FDA. La evaluación de riesgo de Lotronex que se realizó en
verano del 2000 demostró que las advertencias que se habían sugerido en
la guía del medicamento no se podían ejecutar. La guía decía que las mujeres debían dejar de tomar el Lotronex
si experimentaban dolor abdominal, pero como este síntoma es uno de los
principales del síndrome de intestino irritable no era realista esperar
que las mujeres o sus médicos pudieran discernir entre el dolor propio de
la enfermedad y el dolor asociado a una colitis isquémica. Sin embargo, se silenció a los expertos de la FDA que hablaron de
este tema y se les excluyó de todas las discusiones posteriores que
tuvieran relación con el Lotronex. La
FDA prefirió financiar estudios epidemiológicos de colitis isquémica y
estreñimiento. La revisión independiente de la metodología utilizada en
estos protocolos de investigación reveló serios problemas de diseño, al
mismo tiempo que se ignoraba un
protocolo más riguroso presentado por un experto de la FDA. Un memorando interno pone en evidencia las
preocupaciones que manifestaron los científicos de la FDA.4 La
compañía creía que los riesgos del Lotronex podían manejarse bien al
detectar tempranamente los signos de alarma, pero una nota de la FDA a
Lilia Talarico, directora de la división de productos gastrointestinales
y de coagulación de GlaxoWellcome, dice que la detección temprana de los
efectos secundarios no puede darse, y que GlaxoWellcome no ha identificado
al grupo de mujeres que pueden responder adecuadamente al Lotronex. Es más, según los científicos de la FDA, un plan de manejo de
riesgos no puede evitar muertes, colectomías, colitis isquémica, y las
complicaciones del tratamiento que no existían antes en el manejo del
intestino irritable.
Esta conclusión es bastante firme y no deja
espacio para ambigüedades, sin embargo durante la discusión del 28 de
noviembre entre GlaxoWellcome y la FDA no se utilizaron esos términos; la
FDA no rechazó las estrategias de manejo de riesgo de la industria y
tampoco retiró el medicamento, lo que hizo fue ofrecer varias opciones
conciliatorias que incluyeron como por ejemplo el retiro voluntario del
Lotronex, la suspensión temporal de su comercialización, y la
comercialización limitada a los especialistas. Sorprendidos por la benevolencia de la FDA, la industria solicitó
que se crease un nuevo equipo consultor y defendió que su política de
manejo de riesgos sí era implementable. Las opciones que presentó la FDA fueron severamente criticadas, se
consideró que el proceso no había sido justo, y que la FDA no tomaba el
síndrome de colon irritable con la seriedad merecida. Cuando GlaxoWellcome decidió retirar el
medicamento del mercado, empezaron a haber criticas serias dentro de la
FDA. Woodcock fue inundada
con correos electrónicos de enfermos solicitando que se volviese a
comercializar el Lotronex. La
compañía financió a grupos de apoyo de enfermos con el síndrome del
colon irritable para sus programas educacionales y de investigación.
A medida que se intensificaban las discusiones sobre el Lotronex,
la FDA ponía más presión sobre sus propios científicos. Sin embargo,
la información acumulada desde que se retiró el producto del mercado
confirmaba que Lotronex no debía de ser utilizado indiscriminadamente.
Una revisión de la incidencia de colitis isquémica demostró que
la compañía había subestimado el riesgo del medicamento. Mientras la FDA discutía la respuesta a los
grupos de enfermos y al Congreso se iniciaron conversaciones entre
Woodcock y los ejecutivos de GlaxoSmithKline. La compañía estaba preocupada por las consecuencias de que se
llevase a cabo la reunión abierta que habían propuesto, no quería que
se convirtiese en un circo que los medios de comunicación pudieran
explotar. También temía que los miembros del comité no aceptasen los términos
de la negociación que se pudieran acordar en las reuniones privadas, y le
preocupaba que se prolongase mucho el proceso de toma de decisiones. Es de esperar que la FDA acepte, aunque con reservas, algunos de los términos de negociación para que se apruebe la comercialización de Lotronex. Por ejemplo, es posible que se limite el número de médicos que puedan recetar este medicamento y que se requiera la firma de un acuerdo entre el médico y el paciente. Para asegurarse de que el comité consultor no se manifiesta en contra de estos acuerdos que se van a gestionar privadamente, la compañía ha pedido a la FDA que revele la composición del comité. A la vez la FDA se ha comprometido a poner límites a la agenda de la reunión y a las preguntas. Este proceso de negociación doble, uno
oficial y transparente, y otro privado y encubierto, va en contra de las
políticas de la FDA. Según
Crystal Rice, portavoz de la FDA, lo correcto hubiese sido que la compañía
le hubiese escrito a la FDA una carta respondiendo a las preocupaciones de
la CDER en la que se incluyese información adicional sobre la seguridad
del medicamento. En ese
momento la FDA habría hecho una revisión a fondo del caso antes de la
reunión del comité consultivo. En
el caso de Lotronex, las comunicaciones privadas han alterado el proceso
oficial y han ocultado información científica. Una encuesta que se hizo a los oficiales médicos
de la FDA en 1998 también reveló los vínculos entre la industria y la
FDA.5 Los
oficiales dijeron que desde que se aprobó la Ley de Prescription Drug Use
Fee (PDUFA) de1992 por la que la industria aportó US$329 millones para
pagar la contratación de 700 oficiales médicos para FDA para revisar
productos nuevos, los estándares
de revisión se han debilitado. Muchos
de los oficiales manifestaron que se sentían presionados por la FDA para
aprobar nuevos medicamentos, que recibieron llamadas inapropiadas de las
compañías para presionar a que se aprobasen medicamentos, y manifestaron
que la FDA se ponía del lado de la industria cuando se trataba de aprobar
nuevos productos.
El ejemplo del Lotronex muestra como la
integridad de la FDA, y en particular de la CDER que recibe gran parte de
su presupuesto operacional de la industria, se está deteriorando. La evidencia clínica sobre el Lotronex
sugiere que se debería reclasificar como un nuevo medicamento en fase
experimental y que su distribución se debería limitar a estudios de
investigación.4 Por otra parte la FDA
debe ganarse la confianza perdida de la población. Las comunicaciones privadas entre altos ejecutivos de la industria
y de la FDA deben terminarse. La
aprobación de medicamentos y las revisiones de seguridad deben de hacerse
con responsabilidad. Se debe
enfatizar más la información epidemiológica y estadística que se
entrega a los comités consultores. El
Congreso debería hacer una evaluación de los procesos de aprobación de
medicamentos que sigue la FDA desde que se aprobó PDUFA, incluyendo el
proceso de revisión prioritaria. Además la CDER no
debería encargarse de la farmacovigilancia ya que recibe financiamiento
de la industria, lo cual claramente supone un conflicto de intereses.
Por otra parte, la FDA debe aceptar que haya personas con opiniones
contrapuestas dentro de su agencia en lugar de censurar a los que
disienten de la opinión oficial. Por
último, el Comisionado de la FDA debería ser un epidemiólogo con amplia
experiencia en ensayos clínicos, independiente de la industria y con
capacidad demostrada de liderazgo. Referencias 1. Camilleri
M, Northcut AR, Kong S, Dukes GE, Mc Sorley D, Mangel AW. Eficacy and safety of alesotron in women with irritable bowel síndrome.
Lancet 2000; 355:1035-40. 2. De
Ponti F, Tonini M. Irritable
bowel síndrome: new agents targeting serotonin receptor subtypes. Drugs 2001; 61:317-32. 3. McColl
KEL. Alosetron in irritable
bowel syndrome. Lancet 2000; 356:164 4. http://www.citizen.org/hrg/PUBLICATIONS/1566.htm
(accessed on May 14, 2001) 5. http://www.citizen.org/hrp/publications/fdasurvey.htm
(accessed on May 14, 2001) Traducido
y editado por Núria Homedes
EL
COSTE REAL DE LA INVESTIGACIÓN Y EL DESARROLLO DE MEDICAMENTOS NUEVOS Public Citizen,
23 de julio del 2001 Según una investigación de Public Citizen la
industria gasta una quinta parte de lo que dice gastar en la investigación
y desarrollo de medicamentos nuevos. Esto le quita mucho valor a las justificaciones utilizadas por la
industria para limitar el acceso a medicamentos que precisan receta de los
adultos de mediano y bajo ingreso. Mayor detalle sobre estos hechos se encuentran
en el informe de Public Citizen: Rx R&D Myths: The Case Against the
Drug Industry’s R&D Scare Card. El informe revela como las compañías farmacéuticas americanas y su cabildero en Washington, PhRMA, han llevado a cabo una campaña para asustar a los tomadores de decisiones y al público. La premisa de PhRMA es que la industria necesita tener beneficios para poder financiar los costos del descubrimiento de nuevos medicamentos. De hecho la mayoría de la inversión en investigación y desarrollo se financia con impuestos, y es mucho menos de lo que la industria nos ha hecho creer. Frank Clemente, de Public Citizen, dijo que
estos mitos y mentiras los mantiene la industria farmacéutica para
bloquear el programa de medicamentos de Medicare (seguro público para
adultos) y abortar cualquier otra iniciativa que pueda controlar los
precios de los medicamentos. El estudio de Public Citizen está basado en
la revisión de información gubernamental, de la industria, y del
Instituto Nacional de Salud (NIH). Los
hallazgos más llamativos del informe son: -
La industria invierte en el desarrollo de medicamentos nuevos solamente
US$110 millones anuales (en dólares del 2000). Esta cifra es muy está
muy por debajo de los 500 millones que reporta PhRMA. -
El trabajo que hace el NIH es muy importante para el desarrollo de
nuevos medicamentos. Según el NIH, los impuestos financiaron el 55% de
los proyectos que llevaron al descubrimiento y desarrollo de los 5
medicamentos más vendidos en 1995. -
Public Citizen demostró que como mucho solamente el 22% de los
medicamentos que se han lanzado al mercado en las dos últimas décadas
han representado avances terapéuticos. La mayoría de los medicamentos
son similares a los existentes o “me-too-drugs”. Un segundo informe de Public Citizen demuestra que la industria invirtió US$262 millones en la campaña electoral 1999-2000. Esto incluye 177 millones en cabildeo, 65 en anuncios, y 20 en contribuciones a la campaña electoral. El informe demuestra lo siguiente: - Que la industria contrató a 695 cabilderos
en el 2000, es decir más de un cabildero por miembro del Congreso.
El costo total fue de US$92,3 millones, o 7,2 millones más de lo
que la industria gastó en el año 1999. - La industria se aprovechó de la confusión
entre el Congreso, el ejecutivo y la industria. De los 625 cabilderos que
se contrataron en el 2000, más de la mitad eran antiguos miembros del
Congreso (21) o habían trabajado en él o en otras agencias federales
(295). - Los 20 millones de contribución a la campaña
y los muchos otros millones que se emplearon en atacar a los candidatos
opuestos a los intereses de la industria sirvió para que los cabilderos
pudieran acceder a los congresistas. Según Clemente el robo de la industria es
doble, primero nos dice que necesita tener un margen de beneficio amplio
para poder desarrollar nuevas medicinas, incluso cuando recibe subsidios públicos
(fondos que se recaban a través de impuestos), y además, estafa al que
paga impuestos puesto que gasta millones de sus ganancias en acceder a los
congresistas y conseguir que voten en contra de las leyes que defienden al
consumidor. Public Citizen está trabajando para que se
apruebe un plan que subsidie los medicamentos para los beneficiarios del
programa de Medicare. Traducido y editado por Núria Homedes
VENTA SIN RECETA DE ANTIMALÁRICOS EN KENIA Siringi
S Lancet 2001; 357: 9271 Un estudio llevado a cabo por la Fundación
Africana de Medicina e Investigación (AMREF) ha documentado que muchos
medicamentos contra la malaria que solo se deberían vender con receta se
están vendiendo sin ella en kioskos y farmacias de todo el país.
Los investigadores documentaron que en el oeste del país hay 56
antimaláricos en venta que no forman parte del programa nacional contra
la malaria. Los médicos
temen que esta práctica pueda frustrar los esfuerzos de lucha contra la
enfermedad al facilitar la aparición de cepas resistentes a los
medicamentos que utiliza el programa gubernamental. Lo más preocupante fue encontrar medicamentos
que contienen amodiaquina, ya que esa sustancia se considera un
medicamento de segunda línea, y los medicamentos de segunda línea solo
pueden administrarse por un médico y cuando han fallado los medicamentos
de primera línea. Sin
embargo, la política gubernamental sobre la venta de medicamentos sin
receta es poco clara con respecto a los antimaláricos y, por lo tanto, no
hay un marco legal que permita tomar acciones al respecto.
Y lo que es peor, el grupo técnico asesor sobre malaria no ha
estado funcionando últimamente. Richard
Muga, el encargado de servicios médicos, dice que si se venden sin receta
medicamentos que la requieren se responsabilizará a los productores de
los medicamentos y a los que los venden. El farmacéutico del gobierno, Kiperich Koskey
dice que es preferible usar medicamentos con amodiaquina en áreas donde
la malaria es endémica porque son más fáciles de administrar, pero señaló
que estos medicamentos tienen que ser recetados por un médico. Las guías
de tratamiento actuales dicen que en áreas donde la malaria es resistente
a la cloroquina se deben emplear sulfadoxina pirimetamina como tratamiento
de entrada y la amodiaquina como medicamento de segunda línea.
Sin embargo, muchos vendedores dicen que se venden más
amodiaquinas que sulfadoxina pirimetamina Traducido
y editado por Núria Homedes
MEDICAMENTOS
FALSOS INVADEN EL MERCADO ESTADOUNIDENSE Fred
Charatan, British Medical Journal 2001; 322:1446 Tres medicamentos falsos han llegado a las
estanterías de las farmacias americanas y en algunos casos se han vendido
a pacientes. Tres de las
ampolletas contenían medicamentos genéricos baratos del mismo producto
que indicaba la etiqueta; otras ampolletas contenían líquidos sin ningún
principio activo. Todos los medicamentos falsos eran inyectables
e incluían filgastrin (Neupogen) un medicamento anticanceroso
comercializado por Amgen; y dos versiones de la hormona humana del
crecimiento, la somatropina, el Serostim que comercializa Serono, y
Nutropin, que comercializa Genentech. Genentech advirtió a los pacientes, médicos,
farmacéuticos, y distribuidores de que el medicamento falso podía ser
peligroso para los pacientes. También
les notificó que el paquete falso era muy parecido al original. Los tres medicamentos son caros, y esta puede
ser una de las razones por la que fueron seleccionados.
Un tratamiento de 12 semanas con Serostin cuesta US$21.000. Las tres compañías avisaron de inmediato a
la FDA para que investigara los casos.
Los oficiales de aduanas dijeron que la detección de medicamentos
falsos y de medicamentos que precisan recetas ha aumentado mucho
recientemente. En 1999 se
decomisaron 9.725 paquetes de medicamentos cuando en 1998 solo se
detectaron 2.145. La mayoría de los medicamentos decomisados los habían
comprado residentes americanos a través del internet a compañías
extranjeras, pero en algunos casos se trataba de paquetes comerciales
destinados a la reventa. Los que producen estos medicamentos falsos
utilizan tecnologías sofisticadas para producir etiquetas que no se
pueden distinguir de las originales.
En estas etiquetas nuevas se escriben nuevas fechas de caducidad en
medicamentos ya caducados, y se consigue que medicamentos adulterados o
inefectivos tengan la misma apariencia que los productos activos.
Estos grupos pueden imprimir en la tableta el logo de la compañía
e incluso imitar el embalado. La producción de medicamentos falsos es muy
corriente fuera de los Estados Unidos y esta creciendo a grandes
velocidades. Una reunión
entre la OMS y la Federación de la Compañía
Farmacéuticas que tuvo lugar en 1992 concluyó que en algunos países el
60% de los medicamentos son falsos. La OMS ha estimado que entre el 5 y el 8% del
mercado global de medicamentos se hace con medicamentos falsos y que el
problema es peor en los países en desarrollo.
Estas cifras son estimativas porque nadie ha hecho un estudio por
muestreo sistemático. La mayoría de productos activos que se
utilizan en la fabricación de medicamentos falsos provienen de China o de
India. Se cree que muchos de
los medicamentos que se reciben de India se re-empacan en el área de San
Diego, California, y luego se envían a México donde se comercializan.
De hecho, en 1997 se decomisaron el equivalente a 60 millones de
medicamentos que contenían o etiquetas o medicamentos falsos. El sistema de aduanas americano y el servicio
de correo están haciendo esfuerzos para controlar la distribución de los
medicamentos falsos que ponen en peligro la salud de la población y la
integridad de las compañías farmacéuticas.
La FDA ha recomendado que, excepto en caso de medicamentos que se
autorizan para casos especiales (compassionate use), se devuelvan
todos los paquetes de medicamentos a su lugar de origen. A nivel global, las leyes nacionales son
inadecuadas, y los cargamentos internacionales no son revisados en zonas
libres. También faltan
recursos y personal para que se puedan ejecutar las leyes. No hay un marco legal internacional, y no hay personal que
puede dedicarse a asegurarse el cumplimiento de las regulaciones. Traducido y editado por Núria Homedes
TEMAS
ÉTICOS Y LEGALES EN LA INVESTIGACIÓN Y CONTROL DE ENFERMEDADES
INFECCIOSAS Grady C, Ramjee G, Pape J, Hofman K y Speers M.
Resumen del panel de la conferencia del 2000 sobre enfermedades
infecciosas en Atlanta Los temas éticos en
investigaciones internacionales han recibido una gran cantidad de
publicidad en la década pasada, debido a que se presta más atención a
la salud mundial y a que se han aumentado los fondos para investigación
en los países en vías de desarrollo. Se ha generado mucha controversia
sobre investigadores de países ricos que colaboran con investigadores de
países pobres. Algunas controversias resultan de la investigación sobre
vacunas y fármacos para las enfermedades infecciosas emergentes. Este
panel discutió cambios que se están efectuando para promover una mayor
ética en la investigación. C. Grady del Instituto Nacional de Salud revisó
los códigos internacionales existentes y las guías para efectuar la
investigación. Las preocupaciones éticas en investigación internacional
frecuentemente se originan de las posibilidades de explotación que se
puede dar durante el estudio de comunidades en países en desarrollo
debido a sus condiciones económicas y sociales. Varios códigos
internacionales proveen normas de conducta ética de investigación clínica.
Entre ellos se pueden mencionar la Declaración de Helsinki, el Consejo
para las Organizaciones Internacionales de Ciencias Médicas (COICM), las
Normas Internacionales para la Investigación Biomédica, y el Documento
Norma de ONUSIDA sobre consideraciones éticas en investigación de
vacunas contra el virus de la inmunodeficiencia humana. De cualquier
manera, estos códigos son recomendaciones, no imperativos legales. Además,
no indican como se resuelven los desacuerdos. El Dr. Grady mencionó algunos dilemas éticos
actuales, incluyendo la determinación del tratamiento que se ofrece a los
participantes durante el curso de un ensayo clínico, la obtención del
consentimiento, las obligaciones de los investigadores hacia la comunidad
estudiada, la responsabilidad de los investigadores hacia las necesidades
locales de salud. Aunque no hay respuestas fáciles, ella sugirió que se
deben de aplicar globalmente los principios básicos de ética, con
interpretación e implementación local. G. Ramjee del Consejo de África del Sur de
Investigación Médica discutió los problemas éticos y las soluciones
propuestas por los investigadores África del Sur cuando se llevó a cabo
un estudio de fase-III de un microbicida vaginal para evitar la infección
con el VIH. Los investigadores se dieron cuenta que los participantes no
entendieron los detalles del estudio y cambiaron el método de explicación
incluyendo el juego de roles (role playing) y dando tiempo adicional para
que los participantes potenciales en el ensayo consultaran con sus
conciudadanos. Los investigadores también agregaron al estudio un
componente de prueba de conocimiento. Es decir que la información que se
da para obtener el consentimiento tiene varias partes y no se consigue en
un solo momento. La necesidad para disminuir el riesgo de los
participantes de contraer el VIH durante el estudio necesitó un intensivo
componente de asesoría. A los pacientes se les informó acerca de los
servicios locales de asesoría sobre el VIH, y a las sexoservidoras se les
aconsejó establecer precios estándar y a rechazar a los clientes que no
usaran condones. Este estudio muestra como es posible usar soluciones prácticas
para reducir los riesgos asociados con la investigación. Finalmente, Jean Pape de los centros GHESKIO en Puerto Príncipe, Haití,
mencionó uno de los retos más difíciles para efectuar investigaciones
internacionales, que consisten en obtener
el permiso de la junta de revisión ética de la institución Traducido por
José Antonio Serna
Reuters Health,
14 de junio del 2001 El gobierno de los EE.UU. está actuando
contra las docenas de compañías que a través del internet prometen que
los afectados de SIDA y otros padecimientos se pueden curar con plantas
medicinales y aparatos eléctricos. La Comisión Federal del Comercio (FTC) dijo que había levantado quejas contra 6 compañías que decían que suplementos dietéticos como la planta de San Juan, el coloide de plata y el cartílago de tiburón pueden revertir el proceso de envejecimiento y curar el SIDA, el cáncer y otras enfermedades. La agencia también envió cartas a más de 50 proveedores. La compañía Jaguar Enterprises dice poder curar el herpes, el síndrome de la guerra del golfo, y otras enfermedades con un aparato que lanza emisiones eléctricas o campos magnéticos a través del cuerpo. En su espacio en el internet la compañía
Jaguar dice que el agua fluorada afecta a la capacidad de pensar, y les
ofrece a los residentes americanos un
suplemento alimentario para contrarrestar los efectos del programa
de despoblación que el gobierno americano ejecuta lanzando microbios y químicos
desde los aviones. La FTC ha ofrecido la posibilidad de negociar
pero todas deben parar las actividades; algunas deben devolver el dinero a
sus clientes y otras pagar multas de hasta 150.000 dólares. Las compañías involucradas incluyen:
Panda Herbal International también reconocida como Viable Herbal
Solutions de Bensalem, Pennsylvania; ForMor Inc de Conway, Arkansas;
MaxCell BioScience Inc., también conocida como Oasis Wellness Network de
Broomfield, colorado; Aarón Co. De Palm Bay, Florida; Jaguar Enterprises de Mesquite,
Texas; and Western Dietary Products Co., de Blaine, Washington. Traducido y editado por Núria Homedes
EL CLOZARIL Y LA CLOZAPINA SON IGUALMENTE EFECTIVOS PARA EL TRATAMIENTO DE LA ESQUIZOFRENIA El laboratorio Novartis Phamraceuticals patrocinó estudios y un congreso sobre las ventajas del uso de Clorazil versus la versión genérica de ese producto la clozapina. Como resultado se publicaron las memorias del congreso y varios artículos en el Journal of Clinical Psychiatry. En las memorias del congreso y en los artículos que se publicaron se cuestiona la eficacia del genérico. La FDA, preocupada por estos resultados, revisó la evidencia y concluyó que en ningún caso los estudios patrocinados por la industria presentan evidencia suficiente que ponga en duda la eficacia del genérico. Es más la FDA identificó serios problemas en la metodología utilizada en esos estudios. Publicado
en Public Citizen, Worst Pills, Best Pills, junio de 2001, 7(8)
63-64.
MÉDICOS DE INDIA DEFIENDEN UN ENSAYO CLÍNICO CONSIDERADO NO ÉTICO Ganapi
Mudur, British Medical Journal 2001; 323: 299 Médicos de India acusados de haber violado el
código ético en un ensayo clínico de un medicamento contra el cáncer
han dicho que el estudio se hizo con el consentimiento de los pacientes,
los comités de ética hospitalarios, y agentes del gobierno. El ministro de salud de India y la universidad
de Johns Hopkins están investigando si los médicos de la India violaron
el código ético al probar un medicamento descubierto por la Universidad
de Johns Hopkins en pacientes con cáncer de la cavidad oral.
John Hopkins es además centro de atención por los ensayos clínicos
con el uso de hexametonio en inhalador para el tratamiento del asma. La investigación de estos ensayos clínicos
surgió cuando un médico que trabaja en el Centro Regional de Cáncer de
Trivandrum, Kerala, que es un centro público, acusó a sus colegas de
inyectar el medicamento a un mínimo de 20 pacientes sin las
correspondientes formas de consentimiento y aprobación.
El Dr. V Narayan Bhattathiri, profesor asociado y jefe de
radiobiología clínica en el centro, levantó la queja frente a la Comisión
Estatal de Derechos Humanos alegando que el estudio viola las leyes indias
y que los medicamentos desarrollados en el exterior no deben probarse sólo
en pacientes indios. Los médicos que participan en el estudio lo
han defendido diciendo que contaban con el consentimiento de los pacientes
y la aprobación de los comités de ética hospitalarios. Además, el medicamento no ha provocado ningún daño a los
pacientes y no interfirió con el tratamiento habitual, ya fuese cirugía
o radiación, dijo el Dr. M Krishnan Nair. Johns Hopkins ha dicho que su
comité de ética no había aprobado el estudio que se llevó a cabo entre
noviembre de 1999 y abril del 2000. El
profesor de la universidad que inició el estudio está siendo
investigado. EL centro de Kerala inició el estudio cuando un profesor de biología de John Hopkins, Ru Chih Huang, fue a Kerala y propuso un ensayo clínico con un derivado sintético de una planta, el ácido nordihidroguaiaretico. Su laboratorio había demostrado que este derivado, M4N (un tetrametilo) puede parar el crecimiento de tumores inducidos artificialmente en ratas. Bhattathiri dijo “cuando llegó el momento de probar el medicamento en humanos se vinieron a India.” Preocupa que India se convierta en un lugar
atractivo para experimentar con medicamentos nuevos. “India tiene muchos
pacientes, médicos bien entrenados y buenos hospitales, esto lo convierte
en un lugar atractivo” dijo Ashwini Kumar. Previamente, durante este mismo año, las
autoridades de India se preguntaban como 16 pacientes habían recibido
factor de crecimiento endotelial en un hospital privado de Nueva Deli.
Se trata de un tratamiento experimental para la enfermedad
coronaria que fue desarrollado por médicos en Estados Unidos.
Andrew Zaajac y Bruce Jaspeen, Chicago
Tribune, 14 de agosto de 2001 Una de las compañías más grandes del mundo dijo que reducirá los precios de algunos de sus medicamentos que paga el gobierno de Estados Unidos. Esta decisión se ha tomado como parte de un acuerdo para subsanar el fraude de Bayer con los reguladores estatales y federales del programa de Medicaid (programa de salud para los indigentes). Bayer Corp. es una subsidiaria de la Bayer AG de Alemania, y será la segunda en rebajar los precios al gobierno por haberle mentido en los precios al por mayor de algunos de sus productos. El acuerdo que se firmó la semana pasada
reparte los 14 millones de dólares que debe pagar la compañía Bayer
entre 45 estados. Además finaliza un acuerdo de 5 años que obliga a la
compañía a divulgar la información sobre los precios que utiliza el
gobierno para reembolsar a los proveedores.
Se espera que este acuerdo con Bayer siente las bases para acuerdos
similares con 20 compañías. Esta investigación del programa de Medicaid
es una entre muchas que se iniciaron a principios de la década de los 90s
cuando los reguladores se percataron de los problemas que tenía su
sistema de reembolso de medicamentos.
Este sistema permitía que las compañías le dieran al gobierno un
precio más alto que el que ofrecen al sector privado.
Se estima que el gobierno llegó a pagar más de 1.000 millones de
dólares extra cada año. Esto
es particularmente importante en un momento en que hay presión en el
gobierno para que se extienda el programa de Medicare, un programa que
cubre a 40 millones de personas, incluyendo adultos mayores y
discapacitados. El acuerdo de la Bayer se estableció en
septiembre pero tuvo que ser aprobado por los 22 estados que tienen más
que ganar con el acuerdo. Todavía
no se sabe en cuanto y para qué medicamentos van a haber rebajas, y
tampoco se sabe el monto del ahorro que esto puede representar pero se
espera que sea elevado. Bayer
ya ha bajado los precios de 5 medicamentos y las rebajas son muy
significativas (están entre el 28 y el 86%) Bayer negó haber hecho algo ilegal, pero aceptó el acuerdo financiero y se comprometió a informar mejor sobre sus precios. Los 5 medicamentos de la Bayer estaban en la lista de 51 medicamentos producidos por mas de 20 compañías para los que se detectaron precios irregulares y que llevaron al programa de Medicaid a pagar en exceso. A mediados del 2000 las compañías aceptaron ofrecer precios más bajos por esos medicamentos. A pesar de ello no todos los estados han rebajado el precio de reembolso a sus proveedores. Traducido y editado por Núria Homedes
LA AMA SACA UN NUEVO CÓDIGO ÉTICO PARA LA ACEPTACIÓN DE REGALOS Susan
Okie, Washington Post, 29 de agosto 2001 La Asociación Médica Americana (AMA)
invertirá un millón de dólares en educar a los médicos sobre el código
ético contra la aceptación de regalos de la industria farmacéutica,
pero la mayor parte de este financiamiento es de la industria. Nueve de las compañías farmacéuticas más
grandes van a contribuir 675.000 dólares a la campaña. La campaña va
dirigida a estudiantes de medicina, médicos en período de formación,
representantes de la industria, y médicos en práctica. El código ético de la AMA se estableció en
1992 como respuesta a la preocupación de la población sobre la forma
como las compañías tratan a los médicos, es decir obsequiándoles
regalos caros, cenas, viajes y con dinero en efectivo.
Desde entonces esta práctica ha disminuido un poco pero todavía
continua. Se sabe que cuando
se aceptan regalos de las compañías las pautas de prescripción se ven
afectadas. En los últimos años ha aumentado el gasto de
la industria en la comercialización de sus productos. En el año 2000 gastaron casi 16.000 millones de dólares,
incluyendo 4.000 millones en promoción directa a los médicos en sus
oficinas.
UNA
COMPAÑÍA VIOLA EL ACUERDO DE PROPAGANDA DIRIGIDA AL PACIENTE Carl
Kovac, British Medical Journal 2001; 323 En Estados Unidos se está criticando a las
compañías farmacéuticas que han violado un acuerdo internacional de más
de 30 años de vigencia al dirigir la propaganda de productos que pueden
ser adictivos (de las que se usan para tratar problemas infantiles de
comportamiento o de tipo emocional) directamente a los padres en lugar de
limitarse a los médicos. Entre las compañías que están siendo
criticadas está la firma británica Celltech Pharma, cuyo subsidiaria en
EE.UU. Celltech Pharmaceuticals (ubicada en Rochester, New Work) esta
haciendo propaganda en EE.UU de Metadate CD, un medicamento para el síndrome
de déficit de atención por hiperactividad. El número de agosto de la revista Ladies'Home
Journal incluía un anuncio de Metadate CD presentando a una madre con
su hijo bajo un gran letrero que decía "Basta una sola dosis para
neutralizar durante todo el día su síndrome de déficit de atención
producido por la hiperactividad.” Al otro lado de la página se incluía
una lista reducida de los posibles efectos adversos del medicamentos,
desde dolor de cabeza a psicosis. En EE.UU. Metadate CD pertenece a la lista de
medicamentos controlados bajo el esquema II, que incluye las sustancias
legales más adictivas. En el
esquema I se incluyen otras sustancias todavía más adictivas pero son
ilegales, como por ejemplo la
heroína. No hay una ley federal estadounidense que prohíba
la promoción de estas sustancias directamente a los consumidores, pero si
hay un acuerdo internacional entre productores de medicamentos que data de
1971 según el cual la propaganda de estas sustancias debe hacerse sólo a
los médicos. La Agencia de Control de Drogas (DEA) dijo que
Celltech se había
sobrepasado en la propaganda que estaba haciendo de sus productos y que
había mucho potencial para abuso. El
director ejecutivo de Celltech Pharmaceuticals defendió la decisión de
la compañía diciendo que entienden la posición de la DEA "ellos
quieren minimizar el potencial de uso de medicamentos para abuso y diversión,
es decir que los medicamentos caigan en manos equivocadas.
En nuestra opinión, nuestros anuncios no van en contra de ese
principio." Además añadió
que muchos de los medicamentos para el trastorno de la atención por
hiperactividad son de absorción lenta, y eso quiere decir que los niños
tienen que llevar el medicamento a la escuela y tomárselo delante de sus
profesores. Traducido y Editado por Núria Homedes
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